Abuso sexual y aborto no punible en menores

Por María Azul Dragone

A pesar de que desde 1921 el Código Civil en Argentina legaliza el aborto en casos de violación, en 2019, una niña de doce años fue obligada a parir.

El 18 de Enero, una niña de 12 años fue sometida por segunda vez por la violencia machista; pero en esta oportunidad, por parte del Estado. La niña jujeña abusada sexualmente por un vecino de 62 años, de quién no se tiene nombre, imagen ni declaración alguna, fue intervenida en el Hospital Materno Infantil de Jujuy con una cesárea. La niña amenazada no contó lo que había sucedido a su familia, por lo cual, algunos meses después y por fuertes dolores estomacales, al llevarla al hospital los anoticiaron de que estaba embarazada.

La familia realizó la denuncia contra el agresor sexual por uno de los delitos más graves y aberrantes que nuestro código tipifica; sin embargo, la polémica giró en torno al pedido de realizarle un aborto no punible, ante lo que varios grupos autodenominados ”pro-vida”, médicos del hospital al cual la derivaron y el propio gobierno de Jujuy, obstaculizaron y burocratizaron lo que por ley le corresponde a una mujer que ha sufrido un abuso sexual.

Desde 1921 el código penal argentino determina que el aborto será no punible cuando se realiza para evitar peligro de vida o salud de la mujer y/o cuando el embarazo proviene de una violación. El famoso fallo FAL amplió la interpretación del viejo artículo 86 que hablaba de “mujeres idiotas o dementes”, sosteniendo que no resultará punible la interrupción del embarazo proveniente de toda clase de violación y que cualquier caso de aborto no punible no está supeditado a trámite judicial. A claras de estas normas, la niña estaba en todo su derecho a que se le realizara una interrupción del embarazo.

Ante la polémica y siendo que corrían los días, decidieron realizarle una cesárea, técnica no reconocida por la Organización Mundial de la Salud para realizar un aborto seguro, sino que es para llevar a cabo partos, es decir, nacimientos. El ministro de salud de la provincia, Gustavo Bouhid, justificó esta “alternativa” al aborto por un supuesto “vacío legal” de los protocolos y alegó que el fallo de la Corte no determina cuáles son las formas para llevar a cabo la interrupción, como así tampoco explicita plazos. Según el gobierno provincial sólo se quiere proteger la vida de ambos niñxs, lo que no dijeron es que una vez que nazca ese niñx tendrá la vida vulnerada pues, el mismo día que se llevó a cabo la cesárea, el gobierno nacional recortó el presupuesto destinado a niñas, niños y adolescentes.

Estela Manzo, obstetra reconocida por su lucha por la Interrupción Voluntaria del Embarazo  (IVE), en un entrevista a la radio Futurock en el programa “A los botes” dijo que, al estar hablando de una violación le corresponde sin lugar a dudas el derecho a abortar porque, según explicó, “lo dice el código penal, porque lo dice la CEDAW que tenemos el derecho a decidir libre y voluntariamente el número de hijes que queremos tener y la violación no tiene nada que ver con nuestra libertad y nuestra voluntariedad.” Además, en la entrevista argumentó que el relator del Pacto Contra la Tortura, de rango constitucional, dijo en variadas ocasiones que forzar a una niña o una mujer violada o enferma con riesgo para su vida o su salud a continuar el embarazo es tortura.

Lo que ha sucedido en este caso que generó indignación y dolor para quienes  creemos en el derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo porque no se respetaron las normas específicas para tratar estos delitos aberrantes, obstaculizando el derecho de la mujer, violando su privacidad, restando importancia al hecho delictivo cometido por el sujeto inidentificable y revictimizando a una niña de 12 años que fue violentada, coaccionada y abusada por segunda vez por un sistema estatal patriarcal que retrocede sobre nuestros derechos hace 3 años, torturando a miles de mujeres.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.