Violencia Machista por todos lados

La violencia de género es un problema social, por eso desde hace tiempo dejamos de hablar de las “violencias domésticas” o del ámbito privado, para hacernos cargo como colectivo social de que la violencia mata a las mujeres cada 28hs. A 3 días del PARO INTERNACIONAL DE MUJERES quiero invitarte a pensar sobre la mierda que nos rodea y que al final del día te preguntes, qué hiciste para cambiarlo?

No creo que hayan más violencias; lo que sucede es que ahora podemos ver y nombrar todas esas formas de violencia y no nos callamos más. No es que estemos sensibles, sino que estamos hartas. Porque es difícil asumir que una también ha sido víctima de violencia machista, entonces te parece percibir la violencia en todos lados. Bueno amigas, no nos parece verla, es que la violencia está en todos lados, nos rodea, nos aprisiona, nos condiciona, nos asusta y nos confunde.

Esas violencias, que algunxs por ser cotidianas llaman micro, son las más jodidas. Son las que te socaban lentamente y en silencio, las que dejas pasar porque no es una piña en el ojo, ni el moretón en el brazo. Y las dejas pasar también porque viene de alguien a quien querés. Son las palabras desubicadas, que vos creíste que no dijo de mala leche pero cuando te pones a pensar cuándo las dice, dónde las dice y el tono en que las dice, y te das cuenta que buscaba hacerte sentir mal. Y nadie que realmente nos quiera nos tendría que hacer sentir mal a propósito.

Son los gestos, el saludo de compromiso que no es la felicitación que esperabas: “Que bueno, pero cómo hiciste?”, “A vos se te ocurrió o lo escuchaste de otra persona?” algunas de las muchísimas formas de bajarte el precio. A vos el comentario te cae mal pero no sabes bien por qué. La violencia también está en las discusiones superfluas antes de hacer algo importante, las discusiones que no sabes bien por qué se están dando pero son justo antes de esa fiesta a la que tenías ganas de ir, de esa presentación que tenes que hacer y para la que te preparaste. Cuando podemos poner esto en palabras nos damos cuenta que no son actitudes aisladas sino que buscan de manera precisa menoscabar nuestra integridad. Y desde el momento en que nos hace dudar, lograron su primer objetivo.

La violencia se esconde detrás de un buen argumento, casi siempre cosas “más importantes” que te hacen creer que tu deseo es irrelevante. Entonces cedemos. Cedemos porque de verdad creemos que lo otro vale más que lo nuestro, cedemos porque no tenemos ganas de generar una pelea tonta, cedemos porque lx queremos. Eso también es violento. Y sabes por qué? Porque se acumula en algún recoveco de tu cuerpo y empieza a generar inseguridad.

La manipulación es una forma de violencia. Aunque en nuestro país aun no constituye un delito, la manipulación forma parte de una de las violencias más perversas. Cuando te han socavado tanto que no sos capaz de distinguir lo que te hace bien de lo que te dicen que está bien, es cuando perdes el control. Y un día te encontras haciendo cosas que no tenes ganas, de las que no estas convencida. Eso, amiga mía, es violencia.

Ni que hablar del acoso y la humillación. Esta modalidad puede darse en un espacio compartido con otrxs: el toqueteo innecesario, es acoso. Dejarte en ridículo, es humillación. Y en la intimidad también existe: apurarte para tener relaciones sexuales o perseguirte dentro de tu casa, es acoso. Tratarte de tonta, de exagerada, de incapaz, es humillación. Podríamos enumerar cientos de casos en cada una de estas escenas diarias, pero no es necesario porque estoy segura que mientras lo lees, se te viene una a la cabeza. Entonces, BASTA!

Estas violencias múltiples podemos vivirlas en casa, en la escuela, en el lugar de trabajo, en el club y en la agrupación. No son exclusivas de un sector social, ni le ocurre sólo a mujeres “vulnerables”. Esto pasa todos los días, incluso a quienes nos sentimos empoderadas. Por eso no nos callamos más, porque el silencio se lleva la vida de nuestras hermanas. No queremos callarnos más, porque el silencio es cómplice. No importa que podamos perder amigxs, novixs, compañerxs, familiares, a la violencia contra las mujeres hay que ponerle un freno y eso es urgente. Siempre nos tendremos entre nosotras.

Si duele, rajá! El amor no lastima.
Las mujeres movemos el mundo. Este #8M lo paramos!

Por Gimena González Eastoe

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