Una Guerra Fría de estos tiempos

Por Valentín Steimbreger

Estamos viviendo una nueva Guerra Fría que se juega de distintas formas en el tablero de la geopolítica mundial con Estados Unidos y sus aliados europeos por un lado y China-Rusia y compañía por el otro. La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca no ha hecho más que recrudecer este enfrentamiento que parece más cercano a dejar la mera retórica belicista para pasar a convertirse en hechos concretos.

Esta semana el país del Norte anunció una serie de sanciones contra instituciones y ciudadanos chinos y rusos por la compra por parte de China de una serie de armas a Rusia. Además, Donald Trump, aseguró que China estaba tratando de manipular las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos. Estos hechos se dan en el medio de una guerra comercial sin precedentes entre estos dos países y que está cambiando el curso de la economía mundial afectando en distintos niveles a todas las naciones del globo.  

También en estos días el presidente polaco, Andrzej Duda, propuso la creación de un destacamento militar con el nombre Fort Trump, para homenajear a su par estadounidense. Es que la amenaza rusa en Europa es el otro flanco que la OTAN está dispuesto a frenar, más aún después de lo acontecido en Ucrania y Crimea a partir del 2014.

Por otro lado, Corea del Norte tampoco le tiene mucha confianza a los Estados Unidos de Trump. De hecho, anunció que no desnuclarizará si no mejora el vínculo con ese país. Algo que al parecer está lejos de ser así dado a la puja intereses que guardan tanto China como Estados Unidos en la península.

El 25 de septiembre comenzó la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Allí el presidente estadounidense prosiguió con su retorica injerencista sobre Venezuela llamando a las fuerzas armadas a derrocar a Nicolás Maduro deslizando, inclusive, la posibilidad de una intervención militar. Lo que también se sabe es que últimamente China ha incrementado su presencia en América Latina y por ende tiene intereses económicos en Venezuela que no dejará que se afecten con un cambio de régimen. No es casual tampoco que los fondos que sostienen a Maduro provengan de esta nueva entente, una vez cerrados todos los canales financiación internacional como parte de la asfixia económica que promueve Estados Unidos.

Por último, tras el atentado en un desfile militar, Irán rápidamente acuso a los aliados de Estados Unidos. Es que sin dudarlo, el país persa se ha convertido en una pieza fundamental en Oriente Medio como parte del nuevo sistema de alianzas junto a Rusia y China, y que actúa como contrapeso de aliados incondicionales de Estados Unidos como Israel y Arabia Saudita. Quizá el desenlace de la crisis siria (donde Rusia una base aérea y naval) sea el ejemplo más contundente de este nuevo mapa.

Como vemos se está conformando un sistema de alianzas entre países centrales y satelitales que hacen prever un conflicto a gran escala. Una guerra fría de estos tiempos.   

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