Un TECHO para mis vecinxs

Reprimir para desalojar un predio es igualmente violento que desentenderse de la tarea ineludible de planificar la Ciudad. El Estado es Responsable.

Hoy por la madrugada se llevó a cabo un violento desalojo de la toma ubicada en los terrenos baldíos del Parque Industrial. Estas tierras corresponden por jurisdicción al ejido municipal de la Ciudad de Neuquén. Con máquinas topadoras y unos 200 efectivos policiales se dio lugar al desalojo de una toma en la que según consta en registros policiales había 3 ocupantes y algunos merodeadores.

Durante las primeras horas del día las radios locales informaron sobre la detención de un menor de 2 años, la desaparición de otros, y el número de detenidos se incrementaba. Acercarse al barrio era escuchar con estupor la balacera, sentir que picaba la garganta y los ojos lagrimeaban… pero conforme pasaron las horas, fueron más las y los vecinos que se acercaron para resistir la represión, exigir la liberación de los detenidos y trazar una estrategia que les permita resolver el problema habitacional en el corto plazo.

 

La ausencia del Estado es una constante. Los tiempos que vivimos nos imponen brutalmente la desidia de un Estado que nos deja morir de hambre y de frío. Como si fuera fácil vivir precariamente; como si fuera cómodo tirar el colchón en el piso, mantener un fueguito prendido, levantar cuatro paredes de cantonera e imaginar el cielo raso en el nylon. Nadie, absolutamente nadie, elige la pobreza. Son los Estados nacional, provincial y municipal los que nos precipitan a tomar este tipo de medidas: tomar un terreno, cortar una ruta, ir al paro.

Cuando el Estado no planifica la urbanización de una ciudad, no lotea, no garantiza el acceso a los servicios básicos, no regula los alquileres… la realidad nos obliga a construir soluciones transitorias. Lo lamentable de hoy no es sólo la represión, sino la saña con la que las máquinas pasaron por encima de las casillas, rompiendo a su paso lo poco o mucho que estas 80 familias habían podido conseguir.

Lo lamentable es el silencio del Municipio que eligió actuar sin mediar diálogo entre las partes. Que eligió no ir a la mesa de diálogo propuesta para esta tarde. También es lamentable el silencio cómplice de las y los concejales.

No alcanzó la intervención del obispado, ni de los trabajadores organizados en ATE porque por mucha buena voluntad que se tenga, si el Estado no aparece, si la decisión política de encontrar una salida no aparece, las y los vecinos de la Ciudad de Neuquén seguiremos pagando el costo de este proyecto neoliberal.

Ciudad se hace cuando elegimos quienes nos gobiernan. La Ciudad la hacemos entre todxs cuando elegimos no ser indiferentes a los que tenemos al lado. Estamos a tiempo de reconstruir una ciudad donde quepamos todxs.

Por Gimena Gonzalez Eastoe

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