Tiempos Violentos

La escalada de violencia institucional a la que venimos asistiendo desde hace dos años sumó ahora el avance y asedio sobre la residencia universitaria que alberga estudiantes de la Fadecs – en la ciudad de Fiske Menuco – Provincia de Río Negro, quienes sufrieron un inusitado allanamiento el día sábado 9 de diciembre.

La virulencia y prepotencia de las y los uniformados de la Policía Federal que ingresaron de manera abrupta a la residencia es una nueva muestra del ejercicio ilegal de poder que las fuerzas de seguridad ejercen sobre obreros, estudiantes y el pueblo en general con el as de espada para reprimir y matar que les fue otorgado desde el Ministerio de Seguridad a cargo de Patricia Bullrich, quien días pasados ha dejado en claro esta posibilidad de avasallamiento al decir en conferencia de prensa junto al Ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano: “No tenemos que probar lo que hacen nuestras fuerzas de seguridad” haciendo referencia al asesinato de Rafael Nahuel en Villa Mascardi. En la misma línea se había expresado días anteriores respecto del accionar de Prefectura Naval la vicepresidenta de la Nación, Gabriela Michetti, quien al ser consultada por el crimen del joven expresó:“El beneficio de la duda siempre lo tiene que tener la fuerza de seguridad”.

Hay algo que está claro y es que la gestión de Mauricio Macri ha tomado como política de gobierno el asedio y la persecución. La necesidad absoluta de generar un enemigo interno entre la población poniendo el ojo sobre las y los estudiantes como en esta oportunidad, sobre los y las trabajadores, sobre el pueblo mapuche, sobre las organizaciones sociales y sindicales, sobre las organizaciones políticas y sus militantes entra sin duda en la categoría de terrorismo de Estado. Lo cual es alarmante y siniestro.

Otro buen alumno de estas políticas de acecho que bajan desde el gobierno nacional es el gobernador Omar Gutierrez. Con la misma saña fueron reprimidos y desalojados con gases lacrimógenos, balas de goma el día 30 de noviembre las y los trabajadores tercerizados del Hospital Castro Rendón que mantenían ocupado el lavadero del centro de salud, con un saldo de varios heridos…no les bastó ese intento de disciplinamiento. En las primeras horas del viernes 8 de diciembre un grupo de efectivos policiales, con la misma metodología y prepotencia ingresaron a la maderera MAM y desalojaron a gases y balazos a las y los trabajadores que se encontraban en la fábrica, lugar en el que fue baleado en la pierna Raúl Godoy, dirigente político-social y diputado provincial.

La escalada de violencia que como designio tiene el gobierno nacional encuentra su correlato en las provincias de Neuquén y Río Negro, entre otras. La unidad, la organización la lucha firme y las ideas son nuestro brazo fuerte para no ceder al ajuste y a la represión. La calle es el espacio en el que nos encontraremos siempre para enfrentar la impunidad.

 

Por Mariana Aguilar

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