Sólo para locos (la cultura como refugio)

“Sólo para locos”, “No para cualquiera”, “La entrada cuesta la razón”, así describía al teatro mágico Herman Hesse en su libro “El lobo estepario”. Este teatro era sólo un pasillo en forma de herradura, con un espejo en un extremo y muchas puertas grandes en el otro. Aunque en su libro Hesse plantea al teatro como la representación de la vida en la que el protagonista ve reflejada su propia personalidad, este teatro mágico será dedicado a la cultura.

Y es que hablar de cultura no es fácil. Para empezar, porque la televisión nos ha enseñado a ver la cultura como algo aburrido, inútil. La cultura en la televisión es un hombre entrado en canas con un saco sport y una remera polo bien metida en sus jeans hablado sin cesar con palabras que no entendemos o un hippie hablando sobre la legalización de la marihuana en una plaza. Y si a esto le agregamos el hecho de que cuando Alfred Kroeber y Clyde Kluckhohn se dieron a la tarea de definir la palabra cultura para su libro “Cultura: una reseña crítica de conceptos y definiciones”, lo que encontraron fue una lista de 164 definiciones. Y como no hay ni tiempo, ni espacio, ni necesidad para desarrollar estas 164 definiciones, hablaremos de la palabra cultura en su definición más pura, es decir, como cultivo (hacer crecer algo; agricultura, apicultura, etc.), como todo el conjunto de conocimientos que ayuden a desarrollarnos y crecer como seres humanos.

¿Para qué sirve la cultura? Preguntó una vez un amigo, no sé si como provocación o por genuina curiosidad. Su pregunta, aunque ingenua, me hizo pensar. ¿Cómo yo podría acercar la cultura a esa gente que no entiende la importancia de la cultura, no solo en el mundo sino en su vida? Si la pregunta era descorazonadora, la respuesta fue aún peor. No podía. Sin embargo, lo que sí podía era transmitir un poco de esa curiosidad que yo tengo por explorar esas nuevas formas de comunicación, de arte que nos hacen crecer, aunque sea un poco.

¿Por qué? Porque, cada vez estoy más convencido que la cultura es la única cosa que nos puede salvar, no solo de nosotros mismos como humanos, sino como humanidad. “En tiempos oscuros aprendamos a volar en la oscuridad como los murciélagos” dijo Galeano. Y soy un convencido que la humanidad atraviesa por un neo-oscurantismo, no basado en la falta de conocimiento como en el Medioevo, sino en el exceso de éste y la falta de humanidad que esto representa. Es por eso que necesitamos cada vez más la cultura no solo como refugio sino como arma contra un mundo que es cada vez menos humano.

Y como esa tarea parece imposible o por lo menos extremadamente difícil, he llegado a la conclusión que la cultura es justamente eso. Sólo para locos.

 

Por Jaher

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