Sobre la isla… decimos todos!

Por Javier Valdebenito

En las ultimas semanas de noviembre las discusiones en el Concejo Deliberante de la ciudad de Neuquén se fueron agudizando tras las posibles modificaciones de la ordenanza 10010 enviadas por el directorio del Cordineu -sociedad estatal con participación del municipio y provincia- a cargo del desarrollo turístico y recreativo del llamado Paseo de la Costa emplazado dentro de la Isla 132.

Desde el directorio que encabeza el actual Secretario de Coordinación Municipal, Marcelo Bermúdez, se impulsó la iniciativa de reformar la norma que regula el Paseo de la Costa incluyendo la eliminación de parte de la burocracia que rodea los desarrollos urbanísticos, reduciendo las dimensiones de los lotes por unidad habitacional de 800 a 400 metros cuadrados y agregando la posibilidad de construir viviendas en la Isla 132 en las mismas hectáreas habilitadas para edificar oficinas comerciales, esta última modificación planteada en el artículo 13 de dicha ordenanza.

El punto de discusión se focalizó en la urbanización de la isla, que cuenta con hectáreas de las cuales se preveía la utilización de solo el 7% para la construcción de viviendas perdiendo así el objetivo principal que es garantizar el cuidado del medio ambiente y generar a la vez un espacio común donde todos podamos disfrutar un lugar recreativo junto a nuestras familias.
Teniendo en cuenta el objetivo principal, dejando atrás todas las internas políticas que generó este debate, lo que debemos analizar es el accionar del gobierno municipal, Cordineu y la complicidad de los ediles de Movimiento Popular Neuquino que, argumentando la sustentabilidad abrían el juego a que diferentes actores que participan del ambiente inmobiliario, especularan con el valor de la tierra y se hicieran cargo de esta supuesta urbanización que sin duda dejaría afuera a los sectores populares, que vienen reclamando hace muchos años por la concreción del sueño de la casa propia.

Es por eso que nos preguntamos, qué ciudad queremos? ¿Una ciudad donde se priorice el desarrollo turístico y no la necesidad de miles de vecinos que anhelan su vivienda? ¿O tal vez, generar una elite de ciudadanos que, por su status económico, sean quienes solos aprovechen del espacio que nos brindan las orillas del Rio Limay?

Un debate a Futuro

Antes de finalizar el periodo legislativo, se intentó aprobar estas modificaciones, mientras que una mayoría de ediles decidieron enviar nuevamente a comisión esta iniciativa, dejando así la responsabilidad al nuevo concejo que asumió el 10 de diciembre, pero al mismo tiempo nos da la oportunidad a todos los vecinos para pensar, debatir y decidir qué posición tomamos al respecto, teniendo en cuenta debemos ser parte, participando y eligiendo la ciudad que deseamos.

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