Semana 4: Año Nuevo, noticias de ayer

En materia económica, el 2015 se cierra a puro corte neoliberal. A la devaluación, liberación del comercio y eliminación de las retenciones, se sumaron las declaraciones oficiales respecto a la inflación. Tras haber declarado la emergencia estadística, el gobierno reconoció un aumento de precios para diciembre del orden del 3,5%, aunque sin haberlo medido en forma oficial. Todas estas cuestiones pintan un panorama muy sombrío para los sectores populares, ya que sin estadísticas de inflación y con una propuesta de disminución en la emisión de billetes, lo primero que se recortarán son los salarios ya castigados por la devaluación.

Endeudamiento: una receta conocida

El plan económico vendepatria avanza firme a partir de la firma de un DNU que abre el juego a un fuerte endeudamiento internacional. A partir de dicho DNU, el régimen macrista traslada esta deuda al ámbito privado, permitiendo que ingresen alrededor de 17 mil millones de dólares al país pero a una tasa de interés de entre el 7 y 8% anual.

Como bien explica Alfredo Zaiat, con esta medida “una deuda pública (las Letras) no exigible de pago (la relación deudor-acreedor es entre organismos públicos lo que facilita una permanente refinanciación) pasará a serlo con los bonos (el acreedor privado, en cambio, busca lógicamente cobrar capital e intereses)”. En definitiva, un negoción para la banca privada y un agujero para las cuentas nacionales.

Lo lamentable de esta medida es que es una situación que nuestro país ya vivió. Entre el 2000 y el 2001 la Argentina promovió un canje de vencimiento de deuda por bonos a futuro con mayor tasa de interés gracias a los aportes del FMI y del Banco Mundial. El encargado de llevar adelante esta política ruinosa fue Sturzenegger, actual presidente del Banco Central, por orden del entonces ministro de Economía Cavallo. Ambos funcionarios se encuentran procesados por perjudicar en más de 2000 millones de dólares a nuestro país.

Pero eso no es todo ya que esta semana se suma la negociación con los fondos buitres que a diferencia de los canjes de deuda de 2005 y 2010 (ambos durante los gobiernos kirchneristas) en los que el pago se redujo en más del 70%, el macrismo planea ofertar una quita de sólo el 30%. Seguir negociando con estos personajes siniestros, que representan sólo al 7% de los tenedores, es claudicar frente al poder financiero usurario, al mismo tiempo que puede perjudicar en cientos de miles de millones de dólares al país ya que los que ingresaron en canjes anteriores pueden reclamar igualdad de condiciones. Igualmente, no deberían sorprender las ganas de acuerdo de un gobierno conformado por CEOs de empresas y bancos, muchos de ellos financiados por buitres a través de ONGs fantasmas. Ante cualquier duda, consulte con la titular la nueva Oficina Anticorrupción ad hoc.

Las vaquitas mas ajenas que nunca

Las políticas económicas del régimen macrista generaron, entre otras consecuencias, un aumento de los alimentos en el mes de diciembre de casi 5%. La carne resultó el producto que registró mayores subas. La amenaza del ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile ( quien forma parte de Confederaciones Rurales Argentinas) a los productores rurales de que si no bajaban los precios se iba a importar carne uruguaya parece que no ha hecho mella en los que tienen la vaca atada.

En materia de transporte, el ministro Dietrich afirmó que a partir de mediados de año serán los usuarios quienes reciban la mayor parte del subsidio y no las empresas de transporte, sin especificar quiénes lo obtendrán y quiénes no. Con aportes estatales que el año pasado rondaron los $70 mil millones, las tarifas se veían fuertemente reducidas. Con una medida como la propuesta por Dietrich, la diferencia que toma el usuario, recaería sobre aquellos que no reciban el subsidio, aumentando las tarifas. Si hoy el Estado paga entre el 60 y el 80% del costo, la propuesta del régimen macrista es invertir la operación y que sean los usuarios quienes paguen esos valores.

Menos soberanía, mas desocupación

En un nuevo ataque a los trabajadores, la vicepresidenta Michetti decidió echar a más de dos mil trabajadores del Senado nacional. Bajo la ridícula y fascista excusa de que “no se puede sostener la militancia con los impuestos de la gente”, Michetti resolvió dar de baja 2035 contratos. Todavía resuenan los ecos de que no se le iba a tocar el trabajo a nadie, aunque el diálogo anda entrecortado.

Continuando con su gestión empresarial, Macri dispuso la disolución de la Comisión de Planificación y Coordinación Estratégica del Plan Nacional de Inversiones Hidrocarburíferas, al mismo tiempo que modificó sustancialmente el Reglamento del Régimen de Soberanía Hidrocarburífera. La medida fue tomada a través de un republicano DNU y marca un gran retroceso en la soberanía de los recursos naturales y en el control de contaminantes, ya que a partir de ahora el Estado no tendrá el poder para, entre otras cuestiones, fiscalizar las especificaciones con las que deben contar los combustibles comercializados en nuestro país, a la par de que pierde la facultad de iniciar auditorías trimestrales y asegurar precios comerciales razonables (incluyendo sanciones y medidas tendientes a reducir los mismos en beneficio de los consumidores). Gracias a esta medida, Aranguren, ex CEO de Shell, tendrá a su cargo el control de la producción, costos y compromisos de las empresas extractoras y, a su vez, los derechos obtenidos por el control de YPF. Jauría de lobos en el cada vez más vacío gallinero.

Sube, sube que algún techo tocará

El macrismo permitió un aumento del 6% en los combustibles, suba que se repetirá en marzo y que incluso puede llegar hasta un 25% anual. Como ya dijimos en anteriores entregas, un aumento en nafta y gasoil repercute en forma directa en todos los precios, principalmente en los alimentos.
Respecto a esto último, el gobierno anunció por enésima vez que mantendrá “Precios Cuidados”, aunque reduciendo casi a la mitad los productos y avalando aumentos que oscilan entre el 5 y 8%. El hecho de que no se den precisiones al respecto genera una situación doblemente preocupante para los trabajadores ya que, por un lado, el programa vence el día 7 de enero, y, por otro, Funes de Rioja, titular de la Cámara de Productores de Alimentos, sostuvo que no se van a retrotraer los precios a las escalas previas al 30 de noviembre. Sabiendo que el secretario de Comercio es Miguel Braun, heredero de La Anónima, es factible que lleguen a algún acuerdo bondadoso.

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