Se paró el facturazo

La semana próxima las facturas de gas de los usuarios domiciliarios de la región -215.000 en Río Negro y 165.000 neuquinos-, se distribuirán con el mismo cuadro tarifario que el año pasado. Es que Camuzzi Gas del Sur decidió esperar la definición de la Corte Suprema de Justicia de la Nación para aplicar los aumentos dispuestos por el gobierno nacional y comenzar a recaudar, al menos, como en 2015.

Este viernes 15, en La Plata, la Cámara Federal ratificó la suspensión del aumento dispuesto por las autoridades del ministerio de Energía, un día después de las protestas de usuarios, militantes políticos y dirigentes de las organizaciones de usuarios y consumidores en las principales ciudades del país. En esta capital hubo dos millares de personas en torno del Monumento al General San Martín, y en Buenos Aires hubo manifestaciones en varios barrios, en el Obelisco -la Plaza de Mayo estaba vallada y los policías invitaban a la gente a “circular”-, e incluso frente a la Residencia Presidencial, en Olivos.

En síntesis, los usuarios de Río Negro y Neuquén comenzarán a recibir las facturas a partir del lunes próximo sin tarifazos ni topes. Se ratificó que la empresa hará sus facturas según lo resuelto en la medida cautelar de la Cámara de Apelaciones de Roca-, es decir, utilizará, para el cálculo bimestral, el cuadro tarifario del año pasado.

En la comunicación de la compañía se informó que se modificaron los plazos y vencimientos para evitar complicaciones y recordaron a los clientes que no “es necesario concurrir a las oficinas comerciales”. En el caso de que hayan pagado por encima de lo que se le refacture, tendrán a su favor una nota de crédito para las próximas facturaciones.

Según el especialista Claudio Scaletta -ver http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-304147-2016-07-13.html-, el análisis del cuadro tarifario comienza por el costo de producción de gas. Explicó que de acuerdo con un trabajo de la Fundación Bariloche, a cargo de Nicolás Di Sbroiavacca, el costo de producción promedio del millón de BTU (unidad térmica británica, que se utiliza para medir la potencia calórica del gas- es de 1,9 dólares. “El precio internacional que habitualmente se toma como referencia, el Henry Hub, cotizaba la semana pasada a 2,8 dólares, pero se trata del resultado de un fuerte repunte iniciado a fines de mayo, cuando tocó un piso de 1,8 dólares, casualmente el mismo valor que tenía dos meses antes, a fines de marzo, cuando el ministro de Energía, Juan José Aranguren, decidió el tarifazo a los consumidores del fluido y, en el mismo acto administrativo, llevó de poco más de 2 dólares a casi 5 dólares el precio que recibían las gasíferas. El argumento de este aumento, incentivar las inversiones para lograr el autoabastecimiento, no es real, pues ya existía un valor de 7,5 dólares el millón de BTU para el “gas nuevo”, es decir, para el que se demostraba provenía de nuevas inversiones”.

Este incremento fue discutido previamente con los gobernadores de las provincias patagónicas, entre las que se encuentran las principales productoras de hidrocarburos, como es el caso de Neuquén con el gas. El acuerdo logrado, que revertiría en mejor recaudación por regalías para las productoras, todavía no se verificó y es por eso que no se sabe aún si el impacto será muy positivo o apenas positivo.

Pero Scaletta insistió en que la duplicación del precio benefició fundamentalmente a las empresas, que recibieron una transferencia por alrededor de 3 mil millones de dólares, aunque las opiniones están divididas, y se habla de un rango de entre 2.800 y 3.500 millones de dólares. Sin embargo, lo cierto es que de facturar menos de 4.000 millones de dólares, las productoras de gas pasarán a facturar casi 7.000 millones de dólares en el año, con costos de producción que se mantienen por debajo de los dos dólares el millón de BTU.

Ahora bien, en el gobierno nacional también se critica el consumo de gas en el país, sin mencionar que la matriz energética es fundamentalmente gasífera en la Argentina desde tiempos del primer peronismo, cuando se sustituyeron el carbón primero y el petróleo después como principales combustibles para motorizar la economía. En el mundo, los combustibles de origen fósil -carbón e hidrocarburos- tienen una participación del 87 por ciento en la matriz energética, pero el 33 por ciento corresponde a petróleo, el 30 al carbón y al gas 24 por ciento. En la Argentina, el gas ocupa el 50 por ciento y la energía hidroeléctrica, el 30 por ciento,

Por caso, en su mayoría, las centrales térmicas utilizan gas como combustible para generar electricidad -de las instaladas en Neuquén, la Central Alto Valle y la que abastece de electricidad a Villa La Angostura utilizan fuel oil-.

 

Por Gerardo Burton

gerardoburton@manoamanonoticias.com.ar

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