Represión y asesinatos en la comunidad Mapuche

Como en la época más oscura y siniestra de nuestro país, hablar de “enfrentamientos” era una forma de justificar el accionar de las fuerzas represivas del Estado contra militantes políticos y sociales. Hoy, los medios hegemónicos de comunicación, nacionales y regionales, vuelven a titular como “enfrentamientos” lo que podemos y debemos entender como asesinatos a sangre fría.

Cambiemos vino a instalar el terror como único camino posible para dar rienda suelta al proyecto neoliberal feroz que encarna la corpocracia. Construyó enemigos públicos y estigmatiza a los pueblos originarios creando la idea del maputerrorismo.
La cacería contra el pueblo Mapuce parece haberse retrotraído a los tiempos de la mal llamada Conquista del Desierto. El Gobierno Nacional en complicidad con los gobiernos provinciales avanza en desalojos violentos que como hace 3 meses se llevaba a Santiago Maldonado, y ayer nomás tuvo su réplica en una represión violenta en el Lof Lafken Wincul Mapu que terminó con la vida de Rafael Nahuel, un joven de 27 años.
Según la información que circula por estas horas, los efectivos rastrillaban el lugar en busca de prófugos de esa comunidad, cuando por orden del Juez Federal Gustavo Villanueva se dio paso a una verdadera cacería. Los 3 mapuces volvían de la montaña tras haberse resguardado para proteger su integridad física luego de haber escapado del desalojo del pasado jueves 23 realizado por los grupos especiales GEOP y ALBATROS de fuerzas federales con el apoyo aéreo de Gendarmería.

Gentileza

Aquel “Mega Desalojo” contó con la participación de Prefectura, Policía de Seguridad Aeroportuaria, Policía Federal y Gendarmería, todas fuerzas dependientes del ministerio que conduce Patricia Bullrich. Ingresaron en las tierras de Parques Nacionales donde se encontraban los integrantes de la comunidad Remu Lafken, en cercanías del viejo hotel abandonado de Villa Mascardi. Detuvieron a cinco mujeres, una de ellas de 16 años, y a niñxs que estaban con ellas. Entre tres y cuatro personas lograron huir hacia los cerros. Es posible preguntarse si no se trata del montaje de un circo que busca estigmatizar a las comunidades para justificar la represión, las desapariciones que por estas horas se denuncian y los asesinatos.
El contexto político pone en jaque la ejecución de estos atropellos. Hace algunas semanas se aprobaba por unanimidad la prórroga de la 26.160, y hace dos días el Ejecutivo Nacional la promulgaba a través del decreto 950/2017. Esto quiere decir que deberían suspenderse por cuatro años los desalojos en tierras habitadas por comunidades originarias, hasta que el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas concluya el relevamiento de territorios de esas comunidades.
El desalojo con balas de plomo, los crímenes en manos del Estado, las pericias que indican que la bala ingresó de manera ascendente por el glúteo y le atravesó el tórax, dan cuenta de que no hubo realmente un enfrentamiento. También muestran la necesidad de justificar el uso de la fuerza, el desplazamiento de las comunidades y la construcción de un enemigo interno: el pueblo Mapuce y, por añadidura, todos quienes estén dispuestos a acompañar su lucha.
Hoy habrá movilizaciones en todo el país para repudiar la represión y pedir justicia por Rafael Nahuel. En Neuquén, desde la Confederación Mapuce y las organizaciones sociales se convoca a las 19hs a concentrar en el monumento a San Martín.

Por Gimena González Eastoe

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