Pereyra se pintó la cara y va al paro

Los sindicatos petroleros de todas las cuencas del país decretaron un paro de 48 horas para la semana y amenazan con frenar la producción de gas y petróleo si las empresas no mejoran su oferta salarial. La medida de fuerza comenzará el lunes y resentirá en forma casi inmediata el suministro de gas domiciliario, pese a la importación y las restricciones al consumo industrial.

Finalmente, Guillermo Pereyra por el sindicato del Petróleo y Gas Privado y Manuel Arévalo, por jerárquicos, se pusieron de acuerdo con sus pares de las cuencas del Golfo, Austral, Salteña y acordaron una acción conjunta. Pereyra había estado dos días atrás con el ministro Juan José Aranguren cuando los senadores lo recibieron para hablar sobre las tarifas energéticas en el país. En ese momento, no hubo ninguna clase de reclamo.

La estrategia petrolera es parecida a la de los camioneros: los Moyano obtuvieron esta semana un 37 por ciento de aumento salarial tras una amenaza de paro que podría haber dejado a los cajeros automáticos sin dinero durante el fin de semana. Pereyra tuvo que pintarse la cara y ponerse al frente del reclamo por dos motivos: la presión de las asambleas y las críticas de los gremialistas chubutenses que lo califican de blando a la hora de negociar. Además, surgió en el norte, con ramificaciones en la cuenca Neuquina, una corriente sindical conducida por la izquierda, que enfrenta a los dirigentes sindicales.

Los petroleros reclaman una suba salarial del 40 por ciento desde julio, contra el 20 por ciento que ofrecen las empresas; quieren un bono fijo de 55 mil pesos por el período abril-julio contra los 15 mil ofrecidos e impulsan postergar para luego de las paritarias la discusión sobre productividad.

El titular del gremio petrolero de Chubut, Jorge Ávila, aseguró que las cámaras patronales los “están empujando al camino del conflicto” en la mesa de paritarias, porque “quieren incluir en la discusión otros aspectos que no tienen nada que ver con el tema salarial”.

“Pretenden meter en paritarias el tema de la jornada laboral de ocho horas o un ítem por productividad como condición para discutir el tema salarial y nosotros a eso no lo vamos a permitir”, detalló. Aclaró sin embargo que no se oponen discutir nada, “incluido el tema del régimen horario o los incentivos para la producción”. “Todo lo que quieran lo discutimos, pero no ahora dentro de este ámbito que es para discutir salarios, y si no lo entienden, no nos dejan otro camino que el del conflicto”, advirtió.

Estos anuncios se dan en medio del deterioro de la función de la Ofephi -Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos- que no apareció en las discusiones sobre el futuro de la actividad en las provincias. El jueves se produjo una reunión en Buenos Aires que consagró a Mario Das Neves como presidente, quien no fue por estar convaleciente -asistió su vicegobernador, Mariano Arcioni. Así, continúa Chubut al frente del organismo. Pero del encuentro no participó ningún otro gobernador; sólo funcionarios de segunda o tercera línea.

La Ofephi adquirió relevancia en los últimos años, especialmente en las negociaciones de las provincias productoras con el Estado nacional. Su rol fue importante para la aplicación de los precios sostén por cuencas y otras medidas paliativas para contener los alcances de la crisis del precio del barril desatada desde 2015. Además, se plantó con posiciones contrarias al gobierno de Cristina Fernández tras la expropiación de las acciones de YPF a Repsol.

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