Pequeño Mauricio Ilustrado

Quien diga que este gobierno no es de acción, miente. Y para demostrarlo, les vamos a contar cómo resignificamos los verbos, que son acciones en estado puro. No sólo cambiamos la política; cambiamos las palabras. Sobre todo, eso. Pasen y vean:

 

ACOMPAÑAR: Acción de estar cerca, de compartir, de caminar con quien está a punto de entrar en la exclusión. Es ayudarlo a salir, ayudarlo a quedarse sin trabajo, sin empresa, sin obra social, sin jubilación. Se queda sin nada, pero tiene nuestra compañía. Eso sí.

 

DESMANTELAR: Literalmente, sacar el mantel. En realidad, se trata de aquellos actos, acciones o ejecuciones que consisten en romper, destruir, deconstruir (como les gusta decir a algunos intelectuales), desestructurar, descomponer cosas que antes estaban enteras, construidas, estructuradas, compuestas, y que, gracias a lo que hacemos, se convierten en un desastre.

 

DESPEDIR: Acción de echar gente de un trabajo. También se refiere a saludar a quien se va. Acompañar (ver) a la gente que deja de estar en un lugar, digamos una oficina pública, hasta la puerta de entrada, que para él o ella será de salida, siempre con la ayuda de algún policía, patovica o integrante de empresa de seguridad. Acción que a los empresarios importantes nos gusta ejercer sin pagar para ser más competitivos, como otros países serios del mundo.

 

DOLER: Acción y efecto de aquello que nos apena profundamente, o que lastima nuestro cuerpo. También puede ser la sensación producida por nuestras propias acciones. Por ejemplo cuando digo “me ha dolido en lo personal tener que tomar algunas medidas”.

 

MODERNIZAR: 1. Significa actualizar, hacer que las cosas que no eran modernas, lo sean. Por ejemplo, transformar el trabajo inútil en despido útil. Útil para que todos reflexionen y comprendan que a veces es mejor defender un puesto de trabajo que un buen sueldo, vacaciones, aguinaldo, obra social y todas esas cosas molestas y antiguas. Para eso necesitamos modernización. 2. Modernizar también es darle trabajo a nuestro primo, a nuestra esposa, a nuestro marido, a nuestro hijo, a nuestro primo hermano, a las activistas de Greenpeace y a nuestro paseador de perros, porque ellos se lo merecen. Para algo Cambiamos

 

 

Clarquén

 

 

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