Otro intento de golpe institucional en Venezuela

Tras la paralización del referéndum revocatorio por parte del Tribunal Supremo de Justicia argumentando irregularidades en la recolección de firmas, este martes la Asamblea Nacional de Venezuela de mayoría opositora, aprobó el inicio de Juicio Político al presidente Nicolás Maduro. Más allá de que esta figura no existe en la Constitución bolivariana, el poder legislativo le imputa al presidente una supuesta irresponsabilidad inherente a su cargo, la ruptura del orden constitucional o lo que llaman un Golpe de Estado, hasta el hecho de no ser venezolano, sino colombiano.

Sin embargo, el tribunal ha señalado que la misma sesión de este martes también es de carácter nula, y se ha acusado al parlamento de actuar en desacato, y por fuera de las normas vigentes. Lo que parece una puja intrínseca entre poderes del Estado, esconde intereses que no son otros que el derrocamiento de Maduro y con él poner punto final a los años de chavismo en el país caribeño y acomodarse a la andanada de gobiernos conservadores que van ganando terreno en América Latina.

Ante la situación, el gobierno bolivariano baraja salidas a la crisis política con una mediación papal y el anunció de la apertura de un mesa de diálogo para el 30 de octubre que logré acercar posiciones con la oposición. Pero esta no quiere ni le interesa el diálogo, más sabiendo que han podido torcer en número al chavismo.

Este martes hubo una movilización en “defensa de la constitución” por parte del chavismo. Mientras tanto, la oposición no se quedó atrás, y como viene sucediendo este último tiempo, salió a disputar la calle movilizando el miércoles una nueva “Toma de Venezuela”. Es decir que el pueblo esta en la calle y ambas fuerzas se miden.

También, como era de esperarse, ese mismo día, las Fuerzas Armadas anunciaron su respaldo y lealtad al presidente Maduro y a la Revolución bolivariana iniciada por Hugo Chavez en 1999 lo cual es un fuerte espaldarazo que tensa aún más la ya compleja situación política.

Recordemos que esta estrategia de Juicio Político es el mismo modelo de “Golpe Institucional” que se han implementado en Honduras en 2009 que derrocó a Emanuel Zelaya, el mismo que derrocó Fernando Lugo en Paraguay en 2012 y lo ocurrido recientemente en Brasil. Sí, todos gobiernos progresistas. Claramente, son el nuevo instrumento que intereses foráneos, en complicidad con las burguesías locales de cada país, han logrado establecer para sacar aquella espina molesta, ya no con tanques, ni botas, sino con el apoyo incondicional de los fierros mediáticos.

Ellos saben (y muy bien) que si cae Venezuela, cae el resto del progresismo. Lo que no pudieron hacer en el 2002, lo van intentar hacer ahora, bajo una correlación de fuerzas que por lo visto tiende ser a su favor.

Eso sí, si triunfan, los ricos harán la fiesta que los pobres terminarán de pagar.

Por Valentín Steimbreger

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