“No es un capricho, es la necesidad de llevar el sustento a nuestro hogar”

La municipalidad sigue tomada por las trabajadoras que reclaman su reincorporación.  Mano a Mano charló con Mirta Fonseca, trabajadora  de acción social que participa en las protestas.

¿Cómo se origina el conflicto?

El 31 de junio se nos terminó el contrato y fuimos despedidas y echadas a la calle como perros sin la posibilidad de renovar el contrato por no hacer política. De hecho, por ese mismo motivo, hemos sufrido persecución laboral durante todo el tiempo de contrato. Es por estos contratos basura de seis meses o un año que estamos padeciendo esta situación.

¿Qué medidas tomaron cuando su fuente de trabajo se vio amenazada? ¿Qué respuesta obtuvieron?

Durante estos cuatro meses no obtuvimos ninguna respuesta. Protestamos frente a la municipalidad, tocamos el bombo, acampamos durante 15 días , aún con nuestrxs hijxs. Ademas mandamos notas para que se oiga nuestro reclamo, fuimos al Concejo Deliberante. Tambien fuimos a la legislatura a pedir apoyo, al igual que al párroco de la ciudad de Neuquén y no obtuvimos respuesta favorable en todos este tiempo de lucha.

¿Recibieron apoyo del sindicato?

Desde el sindicato (SiTraMuNe), fueron los únicos que siempre estuvieron con nosotras y nos defendieron. Es mas, fueron los únicos que nos acercaron un plato de comida, nos ayudaron económicamente a bancar cuestiones básicas como pagar algún servicio o afrontar el alquiler. Siempre estuvieron cerca de nosotros, de pie, marchando y colaborando con nuestra causa.

El día de hoy (por ayer) llegaron a un nivel extremo de desesperación. ¿Qué medidas tomaron?

Nos encadenamos dentro y fuera de la municipalidad. A algunas  nos prohibieron el ingreso porque tenían nuestros rostros fichados debido a que  hace cuatro meses que estamos peleando. Quedamos seis afuera con un bidón con nafta, dispuestas a prendernos fuego si no nos dan una solución.

¿Cual es la situación de las compañeras dentro de la municipalidad?

Tenemos compañeras que también están encadenadas y rociadas con nafta. Dos de ellas tienen bebes y una está embarazada. La policía las maltrata y las humilla para que salgan. Les prendieron el aire acondicionado para atentar contra la salud de las criaturas y no nos dejan acercarles comida. Ellas están sin comer desde las 9 de la mañana y la chica embarazada se descompuso por falta de energías. No solo eso, les cortaron la luz y ni siquiera las dejan ir al baño, están yendo en un tarro. La jueza Gonzalez es responsable de todo este abuso que están sufriendo las compañeras dentro del establecimiento.

Mucha gente gente es ajena al contexto y piensa que deberían conseguir otro trabajo y no llegar a semejante extremo.

Eso no se nos cruza por la cabeza. Somos todas mujeres grandes que trabajamos y cumplimos para el señor Pechi Quiroga, nos ganamos nuestro puesto laboral. No es un capricho, es la necesidad de llevar el sustento a nuestro hogar, de tener un salario digno, una mutual. Por eso estamos luchando la reincorporación, todas juntas y hasta el final.

 

Anoche, consumado el pase de la selección argentina de fútbol al mundial 2018, la policía aprovecho la previa de los festejos para increpar a las trabajadoras que seguían en la municipalidad.

Por Alicia Troncoso

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