Los hombres de Aranguren

Los principales ejecutivos de la industria petrolera y del mercado eléctrico integran el mejor equipo de los últimos 50 años encabezados por el ex titular de la compañía angloholandesa Shell, Juan José Aranguren. Shell Argentina es la segunda empresa más importante del sector downstream (refinación y comercialización de combustibles) del país, sólo (aunque muy lejos) por detrás de YPF.

Mientras es inminente la caída del precio interno del petróleo, que restará aproximadamente 82 millones de pesos por año en regalías a Neuquén por cada dólar que baje -ahora está en 63 dólares por barril contra un valor internacional de 45 dólares-, los dueños de las refinerías -YPF, Esso, y otra vez Shell- presionan para aumentar las naftas y los demás combustibles líquidos antes de la temporada de verano. Este equipo de barones del capitalismo transnacional cambió el concepto de soberanía energética por el de rentabilidad financiera.

Así, el secretario de Hidrocarburos, el segundo en el Ministerio, es José Luis Sureda, hombre clave en el armado de Aranguren y que además proviene del sector privado –trabajó en Pan American Energy, PAE, como vicepresidente de Gas, justamente una de las actividades que el gobierno piensa desarrollar, en detrimento del petróleo–. Para él es necesario mejorar la productividad para poder desarrollar los no convencionales en Neuquén. PAE es la segunda operadora más importante del mercado de crudo detrás de YPF y la tercera más importante del mercado de gas natural. El paquete accionario de PAE se divide entre un 60 por ciento en manos de British Petroleum y 40 por ciento en manos de Bridas Corp. -cuyo capital societario está conformado en partes iguales por Bridas Energy Holdings Ltd. (de los hermanos Bulgheroni) y la petrolera china CNOOC International Ltd. Bridas controla Axion Energy, que adquirió en 2012 los activos de la vieja refinería de Campana que pertenecía a Esso, una marca de la Exxon Mobil.

En el directorio de YPF fue designado Daniel Montamat, quien presidió la empresa durante el gobierno de Alfonsín y asesoró al gobierno durante el proceso de privatización de la empresa estatal. Luego fue secretario de Energía de Fernando De la Rúa entre diciembre de 1999 y agosto de 2000, y actualmente es consultor privado del Estudio Montamat y Asociados, que entre otras actividades, controla la producción de petróleo para calcular regalías y por esos trabajos es contratado por los gobiernos de las provincias productoras, entre ellas, Neuquén. Un miembro de su estudio, Sebastián Scheimberg, está en la de Coordinación Administrativa de la cartera de Energía.

Emilio Apud, también titular de Energía con De la Rúa, fue nombrado director de YPF. Apud ostenta un curioso récord de sólo 8 días en esa cartera energética dado que arribó y se fue junto al ministro de Economía de ese entonces, Ricardo López Murphy, tras el amplio rechazo a su paquete de ajuste.

Otro integrante del directorio de YPF es Fabián Rodríguez Simón, que fue uno de los abogados del Grupo Clarín por la aplicación de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual; apoderado de Macri en las causas por las empresas en guaridas fiscales e ideólogo del artilugio legal del decreto con que el flamante presidente designó a los jueces de la Corte  Suprema, Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti. Como director de la Unidad de Control del Espacio Público (UCEP),  Rodríguez Simón está implicado en una causa judicial por delitos de “coacción agravada y abuso de autoridad” contra indigentes y personas en situación de calle.

También integra el directorio de YPF un ex presidente de Telecom, Carlos Felices, que participó de la gestión financiera de la petrolera durante la gestión de José Estenssoro, a fines de los ’90. Felices, hombre de confianza de Aranguren, presidirá el Comité de Auditoría de la empresa.

Otro que proviene del área de la telefonía es Miguel Gutiérrez, presidente de YPF, que se desempeñó en Telefónica de Argentina.

El Ministerio está estructurado sobre la base de otras tres secretarías, además de la de Hidrocarburos: la de Energía Eléctrica, la de Planeamiento Energético Estratégico y la de Minería.

En Energía Eléctrica fue nombrado Alejandro Sruoga, ex secretario de Energía y Minería durante el gobierno de Fernando De la Rúa. Integró el gabinete de la Alianza entre abril y diciembre del 2001, fue consultor nacional e internacional y también ejerció como asesor del Consejo Federal de Energía Eléctrica. Bajo su mando están, entre otros, el presidente de la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica de la República Argentina (Adeera), Osvaldo Rolando, que fue director de Edesur, y un ex Pan American Energy y BP, Sebastián Kind.

Rolando ocupa la Subsecretaría de Energía Térmica, Transporte y Distribución Eléctrica.

Kind, quien prestó sus servicios como “Head of Alternative Energy” en Pan American Energy está a cargo de la Subsecretaría de Energías Renovables. Vivió en Londres, donde trabajó en BP Alternative Energy. En 2007 volvió a la Argentina para crear la empresa Aires Renewables S.A., dedicada al desarrollo de parques eólicos en América Latina. Es ingeniero mecánico y docente de la UTN.

A cargo de la Secretaría de Planeamiento Energético Estratégico, quedó Daniel Ángel Redondo, ex ejecutivo de Exxon Mobil Corporation, multinacional en la que llegó a ser gerente de la petrolera Esso. Es ingeniero químico y docente en el ITBA. Uno de los subsecretarios que responde a Redondo es el ex Iecsa Alberto Raúl Brusco, a cargo de Infraestructura Energética. Brusco fue gerente de proyectos y director de obras electromecánicas en la constructora que Franco Macri, padre del presidente, vendió a su sobrino (primo del jefe de Estado), Ángelo Calcaterra.

La secretaría de Minería, está a cargo del geólogo Daniel Meilán, ex secretario de Minería durante la primera gestión de Carlos Menem. Este hombre, de vínculos aceitados con el empresariado minero, también tuvo un rol durante el fugaz gobierno de Adolfo Rodríguez Saá. Está vinculado con la Fundación Pensar, del macrismo.

El cuadro se completa con dos subsecretarías: la de Coordinación de Política Tarifaria, que dirige el ingeniero industrial Andrés Chambouleyron, vinculado a la Compass Lexecon, una de las consultoras líderes. El funcionario es ingeniero industrial y trabajó como consultor en arbitrajes de conflictos internacionales. En 1995 se desempeñó como economista senior de la Fundación Mediterránea que llegó a ser dirigida por Domingo Cavallo, antes de que se convirtiera en el economista estrella de Menem. Chambouleyron conoce la función pública: fue asesor en el Ministerio de Economía y Finanzas entre julio y diciembre del 2001.

La subsecretaría de la Coordinación Administrativa está conducida por Sebastián Scheimberg, vinculado con la Fundación Pensar y el estudio Montamat & Asociados, donde actuó como consultor en materia de energía, minería y ambiente. Como frutilla de la torta: al ENRE ingresó, designado por Macri, el ex secretario de Energía de Carlos Menem, Carlos Bastos, que lideró el proceso de desguace del sector y representó a las empresas privadas en el CIADI contra el Estado argentino.

 

Fuentes: www.oetec.org y www.lanacion.com

 

Por Gerardo Burton

gerardoburton@manoamanonoticias.com.ar

 

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