Llegamos al precipicio y sin paracaídas

Por Marisa Guillot

El gobierno asegura que bajó la presión fiscal, pero la economía sigue en descenso y sólo se vislumbra un empeoramiento. La UIA ya reconoce que la actividad fabril cayó más del 2% en mayo y termina 2018 en negativo. La inflación está en camino de superar el 30% en lo que resta de 2018, debido a la emisión exagerada para solventar gastos a costa del mercado que ve la moneda en sus manos desvalorizada.

Mientras los genios de la economía dicen que las tasas altas bajaran la inflación, el IPC (Índice de Precios al Consumo), aumenta a un ritmo descontrolado del costo del dinero, por lo que se estima un índice inflacionario para julio del 4,1%, el más alto del año.

Para que lo entiendas: Cuando se deja de emitir en exceso, se evita la inflación y el mercado (vos, yo, todos) deja de ser despellejado a través de la desvalorización de la moneda. En cambio, cuando se retiran pesos vía endeudamiento estatal o altas tasas o suba de encajes (un punto de encaje saca de circulación $20.000 millones), se están retirando del mercado recursos para la producción. Y como éramos pocos…. tenemos los consejos del FMI.

Siguiendo este camino sólo tendremos un “crecimiento” al estilo del 2017 (2,9%), que no fue tal porque estaba inflado con créditos que superaron el 7% del PBI, pero hoy el problema es que difícilmente se pueda dar el nivel de endeudamiento necesario, porque los intereses de la deuda ya han pasado del 7% del Presupuesto Nacional de 2015 a un 15% en la actualidad.

Ahora bien, te dijeron que van a recortar el Presupuesto de 2019 en $300.000 millones (si lo cumplen) para bajar el déficit, pero si no baja la presión fiscal (inflación, endeudamiento, tasas altas, etc.), es totalmente inútil.

No nos olvidemos del BCRA que para “controlar” el dólar está agotando las reservas y cuando esto ocurra….la divisa estallará. Debido al crecimiento del stock de letras del Tesoro (Letes) en dólares, el riesgo de que el gobierno no pague su deuda supero el 6,7% contra el 3,73% en diciembre de 2017. Todavía es bajo, pero se duplico en 7 meses.

Para que lo entiendas, la semana pasada se pagó una tasa record de 5,5% anual en dólares y sólo se rescató u$s 514 millones con Letes sobre los 1.200 millones que vencían.

Obviamente, el Tesoro tomará todos los desembolsos del FMI hasta diciembre de 2019, sumado a los financiamientos con el resto de los organismos, el gobierno necesitará otros u$s 37.500 millones ( 7% del PBI) sola para sostenerse.

Por otra parte, se vencieron unos $529.320 millones en Lebac y se renovaron $393.862 millones debido a que los bancos utilizaran parte del dinero que cobren para comprar el Bote 2020 (se liquidan hoy 18/07) e integrar con estos papeles la suba de los encajes y recomponer su tenencia de liquidez, que por cierto es muy baja.

¿Qué significa todo esto? Que el gobierno con su teoría de no controlar el juego de los bancos, está permitiendo que estos sean árbitros entre el Tesoro Nacional y el BCRA. Sólo me queda por decir que es muy dañino para nuestro país que se le permita a los bancos y al mundo financiero manejar la economía sin ningún tipo de control.

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