Ley Nacional de la Música. Finamente llego el reconocimiento por parte del Estado

Por Lic. Sabrina Salto

A Principios del mes de Octubre de este 2013, se designaron las autoridades que presidirán el Instituto Nacional de la Música (INAMU), en el Marco de la Ley nacional de la Música, aprobada en diciembre del 2012 y que aun falta reglamentar para que entre en plena vigencia. El primer paso lo dio el Ejecutivo Nacional nombrando a los músicos Diego Boris y Celsa Mel Gowland presidente y vice del instituto, respectivamente.

El INAMU es un órgano de fomento de la actividad musical y entre sus objetivos está la implementación de Circuitos Estables de Música en Vivo en cada región cultural del país, la posibilidad de mejorar la difusión de la música nacional en los medios masivos y la formación integral del músico, entre otros puntos. La financiación del Instituto ya está asignada en la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, y se deriva del dos por ciento de lo que recauda la AFSCA en todo concepto.

El proyecto de la Ley fue elaborado en forma colectiva por cientos de músicos y referentes de la actividad musical de todo el país. El proceso de construcción de la Ley duró 4 años, y el concepto base que se consensuó para la elaboración del proyecto fue “Asignar al Estado la función de hacer política Cultural en forma directa, reconociendo la necesidad de expresión artística de los Pueblos. Es por eso que para contener y fomentar parte de esas expresiones artísticas es que el Estado debe darle herramientas a la sociedad, para que la sociedad, pueda hacer política Cultural a través de sus artistas”

Los principales puntos de la Ley

La creación del Instituto Nacional de la Música, como principal órgano de fomento. La asignación de los beneficios que otorgue el Instituto Nacional de la Música. El cincuenta por ciento de los recursos serán en Herramientas que solucionen una instancia de un proceso productivo de un proyecto Musical. De esta manera se optimizan los recursos y se benefician a muchos proyectos. Por ejemplo vales para fabricar Discos, para Grabar, para Masterizar, para Imprimir Gráfica, para difusión, para Diseño y mantenimiento de soportes digitales, etc. El otro cincuenta por ciento de los recursos tendrían una distribución en subsidios y créditos en formato más tradicional.

La Creación de Circuitos Estables de Música en Vivo en cada región cultural del País (Con la Integración de Lugares Estatales, Privados y Comunitarios). La participación en las distintas regiones Culturales de Organizaciones de Músicos Independientes en la distribución de parte de los beneficios otorgados por el Instituto. La Posibilidad de Mejorar la Difusión de la Música nacional en los medios de Comunicación. La Creación de un Circuito Cultural Social que tenga como función acercar distintas expresiones musicales a sectores que tengan escaso o nulo acceso a esta manifestación del arte. La Formación Integral de un Músico poniendo énfasis en el conocimiento profundo y organizado de los distintos Derechos Intelectuales (Compositor y Autor, Intérprete, y Productor Fonográfico ) y de sus derechos laborales
El INAMU funcionará como ente público no estatal dentro del ámbito de la Secretaria de Cultura de la Nación y tendrá autarquía administrativa, técnica, funcional y financiera con jurisdicción en todo el territorio de la Nación.

Será conducido y administrado por el Directorio (Director y Subdirector), la Asamblea Federal y el Comité representativo. La Asamblea Federal estará presidida por el Director del Instituto e integrada por representantes de todas las provincias. El Comité representativo estará integrado por miembros de distintos sectores: autores, intérpretes, productores fonográficos nacionales (independientes y no), músicos nacionales, escuelas de enseñanza musical, etc.

El INAMU contará con una sede en cada región cultural, y se podrán crean subsedes y delegaciones. Cada una de las sedes, subsedes o delegaciones, a fin de organizar las actividades por procesos parecidos, contará con un Centro de la Producción Musical y distintos departamentos, que lejos de generar una estructura burocrática, dinamizaría la administración de beneficios. En cada sede, subsede y delegación se generará una fonoteca de los fonogramas editados por músicos de su región y cada sede tendrá como función, también, organizar el censo de Músicos de su zona.

El INAMU deberá además, organizar y programar actividades musicales de interés cultural y/o educativas en todo el territorio nacional, a través de cursos, charlas, seminarios u otras actividades
El INAMU ya recibió una ayudita extra para una de sus tareas, que es la difusión de la actividad musical. ¿Por qué? Porque el artículo 65 de la ley de servicios de comunicación audiovisual dice que al menos el 30 por ciento de la música que suena en radio deber ser nacional y el 15 debe ser, además de la nacional, independiente, el Afsca convocó a entidades como AADI, la Universidad Tecnológica y recientemente a FA-MI mediante un convenio, para colaborar con el cumplimiento de esta ley. Se desarrolló un software y habrá tres meses de prueba del sistema, además de una base de datos sobre las producciones discográficas independientes (es decir, esos discos cuyos derechos de comercialización son propiedad del músico, no de una empresa). ¿Alguien hubiera imaginado 15 o 20 años atrás que la actividad colectiva de los músicos tendría todos estos alcances? Seguramente, no.

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