La Tierra es un derecho, no un negocio.

Por Gimena Gonzalez Eastoe

El Concejo Deliberante de la ciudad de Neuquén, aprobó durante los primeros días del mes de diciembre, un plan de urbanización de la meseta que contempla unos 5000 lotes. El mega proyecto tiene por objetivo habilitar el acceso a la vivienda a familias nucleadas en organizaciones intermedias, gremios, mutuales y cooperativas, dado que las mismas han sido las impulsoras de este proyecto. Tal como se anunció en diversos medios gráficos de la ciudad, el proyecto contemplará la urbanización para satisfacer unas siete mil familias y alcanzar a una población de treinta mil habitantes.

Cabe preguntarse entonces si es que acaso comenzó a proyectarse una zona que, antes de ser habitada estará hacinada con más de una familia por lote; puesto que se aclara que los cinco mil lotes corresponderán a cinco mil viviendas. Cabe preguntarse si por el número de beneficiarios los núcleos familiares cuentan como mínimo con 5 o 6 miembros por familia, por lo que se deberán exigir viviendas acordes a esa necesidad. Si es acaso en esta urbanización en la que se llevarán a adelante la construcción de plazas y polideportivos para la recreación. O si al final de cuentas, esto será un negocio más al que nos tiene acostumbrado el ejecutivo municipal.

Adviértase que la ciudad se proyecta no sólo en tierras complejas de producir por su falta de agua, sino que de entrada se piensa en el hacinamiento como una forma rápida de amontonar las problemáticas de acceso a la vivienda. La exigencia de servicios públicos básicos para el bienestar de estos miles de vecinos que sueñan con la casa propia será otro de los desafíos del proyecto y requerirá del trabajo conjunto ya que el municipio ha resuelto entregar las tierras de manera gratuita y desligarse así de la responsabilidad de brindar los servicios básicos. Todo quedará en manos de las organizaciones intermedias.

De esta manera se avanza en el desfinanciamiento del estado, porque no proyecta una política de recupero financiero que le permita reinvertir en servicios que garanticen una mejor calidad de vida, sino que opta, disfrazando tras un “mega proyecto “, por dejar a la buena voluntad de los miles de vecinos auto-garantizarse derechos básicos.
Aun cuando el gobierno de Centenario saluda la iniciativa de lotear la meseta, las diferencias entre ambos planes de urbanización, tienen que ver con el rol que cumple el estado como articulador de la demanda social y la obligación de garantizar el acceso a la tierra. Mientras que en Centenario se avanza en la urbanización en dos planos, regularización de tomas y asentamientos por loteos sociales, y loteos para cooperativas, en las que todos deben abonar un básico de cincuenta pesos el metro2, y donde el gobierno garantiza la entrega de lotes con luz y agua; y por otro lado, la urbanización de la meseta en Neuquén en la que indiscriminadamente se regalan las tierras a cooperativas, gremios y mutuales, pero se dilata la política de loteos sociales, para que las familias de menos recursos puedan acceder a una vivienda digna.

Quedará en la sociedad neuquina confiar en que este proyecto avance, no sea especulativo y alcance sus objetivos primordiales. Para ello, el plan de urbanización contará con “observatorio de la meseta”, un organismo creado para monitorear los avances de obra y detectar irregularidades a tiempo, compuesto por integrantes de algunas facultades de la Universidad Nacional del Comahue.

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