La Feria del Libro en Neuquén

*Por Gerardo Burton

Entre comienzos de agosto y este fin de mes, tres ferias del libro se instalaron en la línea que une General Roca con Neuquén sobre la ruta 22. En efecto, arrancó Cipolletti el 6 de agosto en su duodécima versión; luego, a comienzos de septiembre se realizó la cuarta edición en la Ciudad de las Artes roquense y, finalmente, en la capital neuquina que culmina el último fin de semana de septiembre. Es la tercera organizada por la intendencia de Neuquén.

Con diferentes grados de convocatoria, los lectores volvieron a recibir una oferta sostenida de publicaciones que ya están en las librerías establecidas en cada ciudad e incorporaron a los hábitos urbanos cierto contacto con los autores. La reiteración a lo largo del tiempo conviene a los autores regionales: ya no son esos desconocidos y desconocidas que quizás circulan con la normalidad de vecinos por las calles de las ciudades del Valle. En cualquiera de las tres ferias, se reunió una importante cantidad de público, más allá de las estimaciones oficiales, en los sitios donde poetas, narradores, dramaturgos y ensayistas patagónicos presentaban sus libros, leían sus textos o, simplemente, hablaban de la creación y sus problemas en la región.

Esa situación se da en paralelo con un sostenido crecimiento de la actividad editorial -generalmente alternativa e informal- en la zona. Cierto: los esfuerzos de editores y libreros por hacer circular la producción literaria patagónica -desde las universitarias como Educo o PubliFadecs hasta Con doble Zeta, La Grieta, Kurruf y Ruedamares, sin olvidar las librerías regionales como Manuscritos- ya rinden sus frutos y, más allá de las iniciativas oficiales e institucionales -en Neuquén muy menguadas-, ocupan una franja importante del mercado. Con dos ventajas: difunden libros producidos enteramente en la región patagónica -escritos, diseñados y, muchas veces impresos aquí- y, además, compiten en precios y calidad con las editoriales hegemónicas en el mercado nacional.

Eso, pese a que en algunos medios de comunicación social se puntualizaron diferencias, un conocido periodista dijo que “los escritores regionales presentan sus libros en el Museo Gregorio Álvarez, mientras que los escritores destacados lo hacen en el de Bellas Artes”. Sin comentarios.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *