“La educación pública fue descubierta como un gran mercado por parte de las corporaciones”

Adriana Puiggrós, reconocida pedagoga, ex diputada nacional, convencional constituyente y presidenta de la Asamblea Nacional del Frente Grande, disertó en el Instituto de Formación Docente N°9 de Centenario y se refirió al panorama actual y al futuro incierto de las leyes educativas en el país y Latinoamérica.

En este sentido, remarcó que a nivel mundial existen grupos corporativos que han visto un negocio en la educación. “La educación pública fue descubierta como un gran mercado por parte de las corporaciones, esto sucede ya hace décadas”, destacó Puiggrós. Denunció a empresas como el Banco Santander Río, que controla los sueldos docentes de muchas universidades, incluyendo a la UBA, o a la firma Monsanto que intenta hace años ganar el rectorado de la Facultad de Ciencias Agrarias de esta casa de estudios. No dejó de resaltar en la actualidad las empresas que están pujando por quedarse con el control del programa Conectar Igualdad.

La pedagoga, resaltó la importancia que le dan estas corporaciones a la evaluación, que es el punto donde más invierten, “no en la evaluación como parte del proceso de aprendizaje, esa evaluación que los docentes sabemos tan necesaria”, afirmó. Agregó que la evaluación de la que se habla es la que consiste en tasar, es decir, ponerles valor de mercado a diversos elementos que forman el proceso educativo.

Recordemos que esta posición ya tuvo su auge en los 90, de la mano de la Organización para el Comercio y el Desarrollo Económico (OCDE), a la cual Macri acaba de anunciar el pronto ingreso de Argentina. Este núcleo de grandes corporaciones puso a la educación en la lista de bienes comercializables. “Los países miembros quieren abrir la libertad de educaciones, esto es la compra-venta de educación”, aseguró Puiggrós.

En paralelo, y no por cuestiones de la casualidad, se da una campaña de desprestigio a los docentes. “Si un empresario tiene que dirigir una escuela, lo primero que va a decir es cuáles son los gastos, lo primero que tengo que reducir es el salario docente. Tengo que flexibilizar la contratación docente. Esto se logra rompiendo paritarias, fuentes de trabajo”. Asimismo, Puiggrós afirmó que la idea que prima en esta visión es que el Estado se haga cargo de aquellas inversiones que no son redituables y que terciarice todo aquello que pueda ser un negocio: administración, formación docente

Por último, la reconocida pedagoga y militante política recordó lo peligroso que resulta la penetración de fundaciones y ONGs que ofrecen servicios a las escuelas públicas con el objetivo de “demostrar” cómo un tercero se puede hacer cargo de elementos como la administración, la formación docente y la evaluación. Por esto mismo, no se trata ya de constituir en privadas a las escuelas públicas; este es un sistema mucho más macabro, donde el Estado se encarga de lo no redituable y el resto lo terciariza a comerciantes. Tal mirada, ha calado ya fuerte en el país, sobre todo en la Capital Federal, profundizándose en este contexto de gobiernos liberales. La amenaza al derecho a la educación pública y gratuita es real.

 

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