Fabricaciones Militares. Sus orígenes, desmantelamiento y recuperación a partir del año 2006.

Por Lic. Lilen Diaz

Los laureles que supimos conseguir.

En octubre de 1941 se creó por medio de una ley, la Dirección General de Fabricaciones Militares, con el fin de contar con un organismo que centralice, coordine y promueva el desarrollo de la industria nacional para la defensa. La concepción de la idea, así como el proyecto de Ley son atribuibles al Gral. Manuel Savio. Las claves que reflejan el espíritu y la esencia de su concepción fueron: 1) La idea de que el Estado ocupa un rol central como motor y planificador de un proceso de desarrollo industrial equilibrado, sentando las bases para el impulso del capital privado en áreas estratégicas; 2) Promover la producción nacional de armas, municiones, material bélico y la tecnificación de las fuerzas armadas, indispensables para mantener la soberanía nacional 3) Promover la articulación del capital público y privado en la industria para la defensa, posicionando a la DGFM como articulador, ordenador y coordinador de dicha industria nacional, 4) Promover el surgimiento de sectores estratégicos para la industria civil y para la defensa, con especial énfasis en ramas básicas como la siderurgia, la química básica, la explotación de yacimientos mineros (especialmente hierro), 5) Promover la inserción de la DGFM en sectores y mercados civiles, vinculados directa o indirectamente a la industria para la defensa, que doten de viabilidad y sustentabilidad a la industria nacional. Así, la planificación estratégica, con el Estado como actor activo principal, aparece implícitamente como un elemento de política económica (e industrial en particular) esencial en la concepción del Gral. Savio.

En este contexto, impulsó el Plan Siderúrgico Nacional con la instalación de dos altos hornos (Altos Hornos Zapla y SOMISA) y de numerosas plantas químicas y petroquímicas. Así, FM promovió la configuración de un entramado industrial denso y competitivo, suscitó un fuerte proceso sustitutivo de importaciones e impulsó el crecimiento de empresas públicas, mixtas y privadas nacionales en múltiples sectores y actividades industriales.
El complejo industrial de Fabricaciones Militares llegó a contar con catorce establecimientos productivos y participación en 10 sociedades industriales como SOMISA, ATANOR y Petroquímica Río Tercero.

Desde mediados de la década del ’70, la economía argentina conducida por gobiernos de ideas neoliberales, atravesó un profundo y deliberado proceso de apertura y desregulación de sus mercados. En nombre de la lucha contra el comunismo, el fin era achicar el Estado, retirarlo de las actividades productivas (privatizaciones y cierres de empresas públicas) y retroceder en el proceso de industrialización iniciado en años anteriores. Esto ocasionó la pérdida de capacidades técnicas, conocimiento específico y eslabonamientos estratégicos en las cadenas productivas nacionales, en lo que se constituyó en una verdadera política de destrucción de la industria nacional. No ajena a ese contexto, FM fue conducida a una continua desarticulación y desintegración, con cierres y privatizaciones de plantas junto a la pérdida de fábricas y sociedades estratégicas.
En la década del ’90 se aceleró la desintegración y en pocos años se produjo el mayor proceso de cierre y venta de plantas y empresas de toda la historia de FM, lo cual colocó al organismo en una situación de extrema vulnerabilidad competitiva en los mercados nacionales y regionales, y la pérdida de miles de puestos de trabajo.

La reactivación y recuperación del rol de Fabricaciones Militares.

Oíd el Ruido de Rotas Cadenas

A partir del año 2003, el país atraviesa un proceso nacional político, económico y social inspirado en ideas diametralmente opuestas a aquellas que condujeron al abandono de las fábricas, ideas que comprenden que la soberanía nacional depende, en gran medida, de la independencia económica para la cual la industrialización se convierte en un eje medular. A través de políticas públicas concretas, se promueve una fuerte industrialización y el fortalecimiento del mercado interno como plataforma para el desarrollo competitivo de la producción nacional y regional.
Es dentro de este contexto que, a partir del 2006, el Gobierno Nacional tomó como objetivo propio la reactivación de Fabricaciones Militares más que duplicando su presupuesto lo que permitió revertir el proceso de desmantelamiento de fábricas y talleres.

La industria para la defensa comprende un amplio abanico de productos, desde producciones en serie de bienes estandarizados como municiones, hasta productos especializados que requieren de un alto grado tecnológico como la industria de misiles o de radares. Este tipo de producciones cumplen un rol estratégico fundamental que propende a la seguridad, a la soberanía nacional y a la independencia económica por medio de la sustitución de importaciones de insumos y bienes de capital estratégicos en la industria de defensa.
En palabras del Ministro de Defensa, Agustin Rossi, “Fabricar los radares en suelo argentino permite quedarse con la propiedad intelectual y tener el know-how para las reparaciones y “la extensión de media vida”, como se llama al service que se les hace para que sigan en actividad unos años más”

En este tipo de industrias se pretende desarrollar competitivamente las producciones que tienen algún grado de rentabilidad proveyendo al sector privado subsidiando aquellas que necesariamente deben producirse por cuestiones de seguridad nacional aún cuando no producen ninguna rentabilidad.

Revirtiendo el anterior proceso de desmantelamiento Fabricaciones Militares hoy cuenta con 5 unidades de negocios:

Defensa y Seguridad, actualmente FM provee de insumos nacionales de calidad y manufactura local a la totalidad de las Fuerzas de Seguridad Federales.

En materia de Minería y Petróleo, presta servicios integrales de voladura a emprendimientos mineros con excelente calidad y valor agregado nacional. Asimismo, acompañando la estrategia de soberanía energética del Gobierno Nacional y el rol trascendental de YPF en exploración y explotación, Fabricaciones Militares colaborará como experto en materia de explosivos, lo cual llevará al máximo la sinergia alcanzada en el aprovechamiento de nuestros recursos estratégicos.

Químicos y Fertilizantes, elaboración de los insumos químicos que demanda la creciente actividad productiva argentina.

Transporte y Metalmecánica, FM ha ocupado un lugar único en la historia del sistema de trenes argentinos, a los que impulsó fuertemente con materiales ferroviarios y el diseño, producción y la reparación de vagones. En la actualidad, ante el proyecto del Gobierno Nacional de profunda renovación del sistema ferroviario se suma a las tareas continuas de reparación de vagones el diseño de un nuevo vagón de cargas que traccionará el desarrollo de las actividades productivas del país.

Este último año se está desarrollando un Plan Estratégico 2012 – 2016 que redefinirá sus objetivos, misiones y funciones, plasmados en un conjunto de planes de negocios para los próximos cinco años. Este Plan apunta a reconfigurar la estructura y organización actual hacia un esquema acorde a las condiciones y a la dinámica competitiva de la industria, para conducir a Fabricaciones Militares a un sendero de desarrollo sostenible en el mediano y largo plazo, que promueva, como actor estratégico en cada mercado, el desarrollo de la industria nacional.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *