Esto te va a doler

Por Marcos Marinoni

Para entender el conflicto de los patólogos privados con la obra social del Instituto de Seguridad Social del Neuquen (ISSN), debemos previamente aclarar algunos conceptos. Primero, que lamentablemente desde los años 70, en la Argentina funcionan al mismo tiempo, tres sistemas de salud que brindan distintos y desiguales servicios a la población: el sistema de medicina prepaga, el sistema de obras sociales y el sistema público de salud. En segundo lugar debemos aclarar que no se trata de Médicos Patólogos privados, sino de los cinco laboratorios privados que funcionan en la ciudad de Neuquén y que, si bien sus dueños son profesionales patólogos, tienen a su vez como empleados a otros médicos de la misma especialidad que trabajan en condiciones de precariedad laboral (léase: no tienen vacaciones ni derecho a enfermarse , no pueden ir a cursos de capacitación, son incluidos como autónomos para poder ser echados sin indemnización y en general no firman los diagnósticos ya que ellos no están reconocidos como prestadores sino sus patrones.). Finalmente debemos decir que estamos hablando de la Obra social de los empleados públicos de la Provincia del Neuquén y que la misma se encuentra desde su fundación administrada por el Estado Provincial.

Los laboratorios se presentaron como si fueran un solo bloque ante las autoridades del ISSN exigiendo un aumento que el Gerente Administrador consideró desmesurado (la presidenta del Colegio Médico llegó a decir que el aumento debía ser del 54%). Como la contrapropuesta no fue considerada satisfactoria (se estima que se les otorgaba un 34%), los laboratorios actuando de manera corporativa y monopólica y decidieron realizar un lockout patronal, rechazando a partir de ese momento todas las biopsias, paps y demás citologías de los afiliados del ISSN que llegaban a sus laboratorios. ¿Debía el ISSN ceder a la corporación y seguir sumergiendo al ISSN en una deuda que finalmente lo llevará a la bancarrota? ¿Detrás de los patólogos iban a venir el resto de los especialistas a pedir aumentos similares?

Para nuestra grata sorpresa, el gobierno entendió que el mercado no puede regular los servicios de salud. Que la salud es un derecho universal, gratuito e igualitario para todos y todas. Y que es el Estado quien debe intervernir, ya que solamente él puede enfrentar a estas corporaciones que le quieren torcer el brazo e imponer sus condiciones. Es el momento en que decide que sea el Hospital Público quien se encargue de brindar la prestación de estos servicios.

Dentro de la mercantilización de los servicios de salud tenemos antecedentes que son peores al actual. Se trata de los médicos anestesistas, que se encuentran reunidos en una federación nacional, que por un lado cuida los intereses de sus afiliados y por otro sanciona si es necesario a aquel (hospital, médico especialista, etc) que se niegue a obedecer sus directivas. También imponen a los sistemas de salud la cantidad de residentes que se van a formar, para ser ELLOS quienes controlan la oferta del mercado y de esta manera poder manter alto los precios de las prestaciones.

En definitiva: la salud es uno de los tantos temas que quedan pendientes como discusión. ¿Debe existir un solo sistema de salud regulado y controlado por el Estado (como en Canadá, Suecia, Finlandia, Inglaterra o Francia)? ¿Es la salud un negocio y que por lo tanto se pueden mercantilizar sus servicios? ¿todos debemos recibir la misma atención o depende de los ingresos que tengamos? Si quieren seguir reflexionando sobre el tema los invito a ver una película de Michael Moore: Sicko. Como dice este famoso Director en la presentación de la misma: “esto te va a doler”.

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