Eso que llaman amor

Por Naiara Martínez*

Cuantas veces escuchamos o decimos “Yo no trabajo, soy ama de casa” y seguramente cuando vemos el estado de esa mujer, tiene aspecto cansado, ojeras, no durmió y demás, no se la ve radiante o preocupada por su aspecto por el simple hecho de estar en su casa.

¿Qué les parecería tener una jornada laboral que comience a las 6 de la mañana, termine al ir a dormir pero incluya una guardia pasiva durante la noche?  ¿Qué salario pedirías por un trabajo recontra full time de éste tipo?

Ésa es la jornada de trabajo habitual de la gran mayoría de las mujeres. Inicia en la casa,  antes de que todxs despierten para preparar el desayuno, finaliza cuando todxs se fueron a descansar, pero vos antes de acostarte tenés que dejar todo listo para comenzar la rutina al día siguiente, por ende sos la última en acostarte y seguramente la primera en levantarte también. Pero cuando vas a descansar en realidad haces guardia pasiva, estás alerta a cualquier malestar que pueda surgir de cualquier integrante del hogar, sos la designada para despertarte y atender a quien reclame atención y todo éste trabajo lo haces por amor, sin reconocimiento, si quiera, social. Eso es lo que se espera de nosotras.

Bueno gente, eso que llaman amor, es trabajo no pago.

En Economía una de las discusiones fundamentales es el valor del trabajo y éste se valúa en el mercado con la variable tiempo. Todxs sabemos cuántas horas de trabajo compone una jornada en comercio, en la industria del petróleo, en la administración pública, etc. y qué valor tienen asignado ésas horas de trabajo. Pero se presenta un problema si queremos valuar el tiempo que se dedica al trabajo en el hogar, al cuidado de niños y de ancianos, al bienestar del individuo a nivel personal y comunitario.

Se plantean dos tipos de trabajo, el trabajo productivo y el trabajo reproductivo. El trabajo productivo es aquel que produce mercancías y que por intercambiarse en el marcado tiene un valor asignado, el salario; el segundo –el trabajo reproductivo– es el que aporta la fuerza de trabajo para la producción de ésas mercancías, se compone por dos categorías fundamentales, la primera de ellas es biológica (gestación, parto y lactancia); la segunda es social, se encarga de la educación, los hábitos, alimentación, atención y cuidado, inculcando los valores y costumbres.  Ambas formas de trabajo, son necesariamente interdependientes.

En Argentina las mujeres dedican casi el doble de tiempo que los hombres a tareas del hogar. Según datos del INDEC de 2013 -año del último relevamiento de datos- ellas dedican 6,4 horas diarias mientras que los hombres destinan 3,4 horas diarias. En Neuquén la brecha promedio de tiempo destinada al trabajo del hogar no remunerado es de 3,9 horas diarias. Las mujeres dedicamos en promedio 5,9 horas diarias al trabajo del hogar, mientras los hombres dedican en promedio 1,9 horas diarias. La principal actividad económica de la provincia es la industria del petróleo y esta actividad emplea casi exclusivamente hombres que se desempeñan en muchos casos lejos del hogar, esto provoca que la mujer sea la encargada de a cubrir dichas ausencias y dedicarse al hogar.  Esto explicaría que la brecha entre hombres y mujeres sea mayor que en otras provincias.

Por otro lado, a nivel nacional, el 90% de las mujeres realiza tareas domésticas o de cuidado de personas en el hogar y solo el 58% de los hombres destinan algo de tiempo la labor hogareña. Si además, estas mujeres trabajan fuera del hogar, entonces enfrentan dos jornadas laborales diarias. Salvo aquellas que pueden pagar a otra persona para que limpie, cuide niños, etc.

Cabe entonces preguntarnos la pregunta: ¿Cómo hará el sistema para remunerar todas éstas actividades que en nombre del amor las mujeres desarrollamos en forma gratuita? ¿Si las mujeres cobrásemos las tareas de producción y reproducción de la fuerza laboral sería sostenible el sistema?

*EMPODERADAS. Mujeres Nacionales, Populares y Feministas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.