Entrevista a Marcelo Fuentes Candidato a Senador por el FPV en Neuquén

Un Senador que eligen los Neuquinos y lo necesitan los Argentinos

Naciste y estudiaste en La Plata, perteneces a la generación de los “platenses” como la Presidente, ¿Cómo fueron esos años?

Fuentes: Fui compañero de Néstor y Cristina, aunque yo era un poco mayor, nos conocimos militando en la FURN (Federación Universitaria de la Revolución Nacional), fueron años muy difíciles, pero apasionantes, La Plata era una ciudad con una gran incidencia sobre la comunidad universitaria, y marcadamente antiperonista, la formación política era muy exigente, recuerdo que una de mis primeras tareas fue colocar en hall de la Facultad un cuadro de Evita y cuidarlo (año 1967) la reacción fue muy dura, hasta mis propios compañeros de curso se acercaban para agredirme. La represión fue pavorosa en La Plata. Comisiones gremiales enteras, lo mismo que algunos fundadores de la FURN, como Achem y Miguel, fueron ejecutados, y sus cuerpos mutilados aun antes de la llegada de la dictadura.

Cuando viniste al sur ¿dónde te radicaste?

En Neuquén nos radicamos en el año 1963, mi padre vino en el primer gobierno de Felipe Sapag, como Presidente del Tribunal Superior de Justicia, fui egresado de la primera promoción del Colegio Don Bosco con medalla de oro al mejor bachiller de la Provincia, lo cual demuestra que siempre fui una promesa juvenil (risas). Egrese en 1966 y en 1967 me fui a estudiar a La Plata. Son los años de la represión de la Dictadura “blanda” de Ongania, esto genera la organización del peronismo y asumimos esa identidad con marcada presencia que nos llevó a un trabajo coordinado importante dentro de la militancia de la Juventud Peronista de La Plata, Berisso y Ensenada. Grandes hitos fueron surgiendo, el primer acto de Luche y Vuelve por el retorno de Perón lo hacemos en Cambaceres y posteriormente la epopeya de la ida en noviembre a Ezeiza en donde movilizamos entre secundarios y universitarios esos dos días más de 40.000 compañeros. Pudimos burlar el operativo dispuesto por Lanusse y llegamos a la cabecera. Después viene la pavorosa represión, desde el año 1973, con las Tres AAA y el Comando de Inteligencia secuestrando compañeros.

¿Cuándo te convoca Néstor Kirchner?

Estaba en Zapala y me pide que vaya a Buenos Aires, estamos en el mes de agosto del 2002, trabajamos la campana. Me encarga a mí la coordinación de lo que se llamó Confluencia Argentina, donde estaban Rafael Bielsa, Eduardo Sigal del Frente Grande, Eduardo Luis Duhalde, sectores que provenían de distintas vertientes que tenían por finalidad el barrido de los votos independientes, que sirvieron para llegar al ballotage. Me toco la responsabilidad de poner en marcha la campana y con satisfacción hicimos siete actos de Confluencia Argentina en todo el país, tres de ellos en simultaneo el mismo día. A mí me tocó trabajar con los sectores independientes, y en una elección tan peleada como la del 2003 fueron los dos puntos que permitió llegar a la segunda vuelta. Y ganar luego el gobierno nacional. Ahí es donde Néstor me asigna a la Cancillería Argentina, como coordinador, trabaje con dos Cancilleres: Rafael Bielsa y Jorge Taiana.

Y luego llego la etapa del Senado:

Ingrese al Senado en el año 2007 con Cristina como Presidenta. Participe del Consejo de la Magistratura y en los últimos años en la Comisión de Asuntos Constitucionales. Es una tarea muy intensa. El concepto de legislador como figura individual que crea leyes es una idea de otro momento histórico, los legisladores formamos partes de bloques y tiene articulaciones, orden jerárquico, la tarea además de la defensa del interés provincial, es fundamentalmente formar parte de un colectivo político que desarrolle un proyecto nacional. Me ha tocado en ese escenario dar batallas muy intensas: La Ley de Medios, El matrimonio igualitario y la pelea por la Democratización de la Justicia, donde directamente tuve que confrontar con la Corte Suprema de Justicia. Con La Ley de Medios llevamos cuatro años esperando que pueda entrar en vigencia. Es duro ver que un debate que se gana en el marco de las reglas del juego democrático, posteriormente por una simple sentencia se anule. Como alegría tengo el privilegio de haber sido miembro informante en la norma legal que expropio el capital mayoritario de Repsol, en la recuperación soberana de YPF y participar activamente en el debate, entendiendo que era una gran deuda con mi generación diezmada y también con las localidades de esta provincia que fueron desarticuladas por la privatización de YPF. Desde el punto de vista personal con este logro siento que he cumplido con la provincia y con mi generación.

Descontando que el próximo año te vamos a tener en el Senado ¿Cuáles consideras que van a ser las principales batallas a desarrollar?

Somos parte de un movimiento político organizado donde la conducción la ejerce la señora Presidenta. La estrategia política y legislativa la fija ella. Las batallas que vienen van a estar en función de la capacidad de daño de los poderes facticos, es decir los sectores concentrados de la economía, que maniobren para recuperar la renta y poder que han perdido. Cada vez que un gobierno popular avanza la reacción es violenta, antes con golpes militares y ahora a través de acuerdos con medios monopólicos de información sumados con sectores corporativos de la justicia. Dos materias pendientes a tratar a son: la reforma integral del sistema tributario Argentino, gravar al que más tiene y desgravar el consumo popular y otra la reforma integral del sistema financiero.

¿Y como ves la Provincia de Neuquén?

La Provincia perdió mucho tiempo con Jorge Sobisch, a partir de una política de aislación y enfrentamiento con el gobierno nacional. La gente quiere ver las obras, por eso es necesaria una tarea coordinada entre ambos gobiernos aun manteniendo las diferencias políticas que los separan. Viene un escenario en donde el dialogo es indispensable. Los anuncios de rentas extraordinarias por el tema Hidrocarburifero van a generar que miles de argentinos vengan a radicarse a Neuquén, lo cual va a generar una tensión sobre los servicios existentes (vivienda, educación, salud, etc.) y por otro lado la tentación de las empresas que esto se transforme en una Petrocracia, donde la razón económica sea determinante por sobre la cuestión social. La puja será entre un proyecto de ventajas extractivas y de renta para pocos sectores, o un proyecto que tenga como objetivo mejorar la calidad de vida de todos los neuquinos, este va a ser el eje del debate que viene.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *