Entre subidas y bajadas

Las tarifas de los servicios públicos se han convertido en un cóctel explosivo para la economía doméstica. Los anuncios del aumento del precio del gas en boca de pozo que se extrae en la cuenca neuquina que reclamaba el gobierno de la provincia, fueron acompañados por el incremento del valor que pagarán los usuarios domiciliarios, comerciales e industriales de gas, que será de hasta 20 veces más. Por si fuera poco, las facturas de electricidad ya llegaron con aumento en la capital, y en Plottier se informó que el incremento será del 50 por ciento a partir de mayo.

Como broche de este nuevo esquema, el boleto de colectivo tuvo su segundo aumento en lo que va del año: de los $4,50 que se pagaban hace unos meses por el tramo de mayor uso, pasamos a $7,50 y por decisión del intendente Horacio Quiroga desde el 26 de abril los neuquinos pagan $9,95 por un pésimo servicio. Más del 100 por ciento en cuatro meses.

Este nuevo esquema está basado en la quita de los subsidios a los servicios públicos dispuesta por el gobierno de Cambiemos. Un informe aparecido en La Mañana Neuquén, estima que el usuario residencial más común pagará desde junio más de 500 pesos al mes, según datos de Camuzzi Gas del Sur. Es que el precio por metro cúbico consumido pasará, para una familia tipo, de 13 centavos a 2,2 pesos, es decir casi 20 veces más caro. La nueva normativa permite el pago en dos veces de una factura bimestral, esto es, que pueda mensualizarse a fin de facilitar el pago al usuario. Por ejemplo, si el consumo de un bimestre fuera de 600 pesos, el usuario podrá desdoblar el pago en dos, según los dos cupones que aparecerán impresos en la factura.

En cuanto al sector empresario, para las firmas radicadas en el Parque Industrial de Neuquén que tienen al gas como uno de los insumos principales -las cerámicas, por ejemplo- el futuro es incierto. Por caso, los trabajadores de Fasinpat, la ex Zanon, explicaron que ya pagan facturas de 4 millones y medio de pesos por el fluido. Además, se quejan de la falta de competitividad de la planta debido al atraso tecnológico. En otro ámbito, Daniel González Coca, presidente de la Federación de Empresas Hoteleras y Gastronómicas de Neuquén indicó que los establecimientos de sus afiliados se verán más afectados por el alza de las tarifas eléctricas más que por las del gas. González Coca indicó que la distorsión tarifaria obedece a la falta de control de los costos de las cooperativas proveedoras del servicio de energía eléctrica en la capital -CALF- y en Plottier. La dirigencia de Acipan coincidió con ambos pese a que reconocieron la distorsión tarifaria existente en el país.

Menos el usuario final, que deberá destinar una porción mayor de sus ingresos al pago del gas, el resto de la cadena se verá beneficiada, según informaciones publicadas por el diario Río Negro. Sin mover un solo equipo ni sumar un solo trabajador las operadoras petroleras de la provincia pasarán a facturar unos 1.400 millones de dólares más al año. La cifra, calculada en base a los datos proyectados por la provincia en el presupuesto, no incluye los 190 millones de dólares que deberán pagar a al Tesoro en concepto de regalías.

El gobierno nacional ya no subsidiará el consumo de gas, con lo que conseguirá un ahorro de 4.000 millones de dólares al año. Sin embargo, seguirá aportando fondos a las grandes empresas petroleras. Por ejemplo, el promedio de venta del gas para este año será de 5,1 dólares el millón de BTU, lo cual mejorará las finanzas neuquinas. Si se tiene en cuenta que antes se había calculado en 3 dólares, la suba es del 73 por ciento. Esto implica mejor facturación para las empresas del sector y aumento en las regalías que la provincia percibirá este año por el gas.

Un 35 por ciento del gas que se extrae en Neuquén va a hogares, pequeñas empresas y comercios; un 10 por ciento a la venta de GNC y el resto viaja por gasoducto  a industrias y centrales de generación eléctrica.

 

Y los combustibles, también

El ajuste en el precio de la nafta es el cuarto en el año. Tanto en enero como en marzo y abril, aumentó 6 por ciento, siempre en promedio. Desde el 1º de mayo, se produjo una suba del 10%, acumulando un 28% en apenas cuatro meses.

Este aumento de los combustibles es un factor directo en el aumento de los precios de la región patagónica, en tanto al aumentar el precio del flete y los transportes se verán aumentados gran parte de los precios de los productos que no se producen en la región y que deben ser trasladados desde otras áreas del país.

 

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