El gabinete de Trump

La conformación del futuro gabinete de Donald Trump tiene la particularidad de estar en manos de hombres de negocios y militares, lo cual nos puede dar algunas pistas sobre el rumbo e intereses que perseguirá la nueva administración.

Esta semana se dio a conocer que el general James Mattisde, de 66 años, será designado en el Ministerio de Defensa. Este hombre fue quien comandó la invasión de Afganistán e Irak y en 1991 dirigió tropas de combate durante la Operación Tormenta del Desierto.

Ben Carson, un neurocirujano jubilado que abandonó la candidatura republicana por la presidencia en el mes de marzo, será designado como Secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano. Es por el momento el primer afroamericano en llegar a un cargo dentro de este Gabinete.

En la Secretaría de Seguridad Interior el candidato principal es el general retirado John Kelly que hasta enero pasado fue jefe militar a cargo del Comando Sur, el aparato militar encargado de las operaciones en América del Sur y Central. Dato a tener en cuenta es que, a su vez, será el encargado de hacer cumplir las leyes migratorias.

En una especie de mundo al revés, frente a la Agencia de Protección Ambiental, el multimillonario nombró a un escéptico del cambio climático, Scott Pruitt quien además es un hombre bien cercano a las petroleras y sus intereses.

En una misma línea de contradicciones, Andrew Puzder será designado en la Secretaría de Trabajo. La misma persona que se opone desde su empresa a las regulaciones del gobierno.

Trump también le ofreció a Gary Cohn, que actualmente dirige las operaciones del banco de inversiones Goldman Sachs, presidir el Consejo Económico Nacional. En esta misma línea, otro nombre de la banca de inversiones fue nombrado para secretario del Tesoro y el inversor privado multimillonario, Wilbur Ross, estará como Secretario de Comercio.

Al mismo tiempo, una millonaria resuena fuerte para dirigir el Departamento de Educación. Su nombre, Betsy DeVos.

También nombró como Secretario de Estado al presidente de la petrolera Exxon Mobil, se trata de RexTillerson, quien no tiene ninguna experiencia en la gestión pública como la mayoría de los futuros funcionarios.

Es el país atendido por sus propios dueños, donde cada una de las corporaciones de poder tienen sus representantes en el gobierno para que defienda en nombre de lo colectivo intereses particulares. Redistribuyendo las pérdidas, y privatizando las ganancias, bajo una retórica nacionalista y xenófoba que busca su próximo chivo expiatorio interno y externo.

Ya no se esconden. Es el modelo de política tomada por asalto por las corporaciones.

 

Por Valentín Steimbreger

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.