Eduardo Arolas, El Tigre del bandoneón

Por Daniel Mendoza*

Eduardo Arolas nació el 24 de febrero de 1892. Era hijo de Henri Arola y Marguerite Sauris, ambos franceses. Tenía un hermano mayor, Enrique, también francés como sus padres, que mas tarde ya en Buenos Aires sería conocido como José Arolas, guitarrista y letrista de algunos tangos como El cuzquito y Ojos negros.

Eduardo Arolas nació con el nombre Lorenzo Arola, mas tarde se lo cambiaría.
Nació en Buenos Aires en la calle Vieytes 1048 del barrio Barracas. Por esos días y hasta algunos años entrado el siglo veinte ese lugar era conocido como Barracas al norte. Avellaneda era Barracas al sud, como se llamaba su estación. Avellaneda también era el arroyo Maciel, con su ribera de prostíbulos compitiendo a cuál más sórdido y era el Dock Sud.

Justamente en esa zona de Barracas al sud, zona de prostíbulos y música y baile donde el tango comenzaba a nacer, debutó tocando tangos Eduardo Arolas en 1909. El lugar se llamaba La Buseca y estaba en las calles Montes de Oca y Saavedra (hoy Florentino Ameghino). En 1909 compuso el tango Una noche de garufa dedicado al boliche así conocido de la calle Montes de Oca 1681 (barrio de La Boca). También tocó en 1911 en el café T.V.O. situado sobre la misma Montes de Oca al 1786.

Varios tangos de la época hacen mención a esta zona llamada Barracas al sud que es Avellaneda y no Barracas en la capital, por esos años Barracas al norte. Uno de esos tangos es Bailarín compadrito de Miguel Bucino, que grabó Gardel en el año 1929. En su letra dice: “Bailarín compadrito, que floriaste tu corte primero, en el viejo bailongo orillero, de Barracas al sur.”. Eduardo Arolas fue dibujante, guitarrista, bandoneonista, compositor y escritor. En definitiva un artista, un creador.

Algunas de las carátulas de sus partituras y de otros colegas llevan ilustraciones suyas. Desde muy pequeño para ayudar en su humilde hogar pintaba letreros comerciales y era dibujante para una empresa en su barrio Barracas.
A los diez años comenzó a aprender guitarra con su hermano, y fue con ese instrumento que debutó musicalmente formando un dúo con Ricardo González, bandoneonista.

A los 14 años ya tocaba el bandoneón y en 1909 a los 17 años componía su primer tango “Una noche de garufa”.
En 1911 comprendió que debía estudiar música y así lo hizo con el maestro José Bombig.

Formó varios conjuntos: Trió bandoneón guitarra (Leopoldo Thompson) y violín (Ernesto Ponzio), trío con el gran Agustín Bardi en piano y violín (Tito Roccatagliatta), y en 1912 un cuarteto con Tito Roccatagliatta violín el flautista José Gregorio Astudillo y el guitarrista Emilio Fernández que toca una guitarra de nueve cuerdas, novedoso para la el tango en esa época.

Luego de esto formó su propia “orquesta típica criolla”. En 1913 agregó un violoncello, novedoso para el tango y luego reemplazó la guitarra por el piano.

Arolas fue fundamental para la evolución del tango, la música de Buenos Aires. Fue pura vanguardia como instrumentista. Son notables sus fraseos octavados tocando con la mano derecha e izquierda del bandoneón y los arreglos en la interpretación, cosa que aún no existía en las típicas de ese momento. Descendió la tesitura, el registro de las melodías y los arreglos, comenzó a sonar mas grave su orquesta. Esto lo diferenció de las orquestas de la época.

Como compositor fue mucho más vanguardista aún. Sus melodías son extraordinarias y de una inspiración sorprendente, rompen claramente la sencillez habitual de la guardia vieja. Sus tangos suenan hoy actuales. Sus composiciones anticiparon el tango que vendría, el tango moderno. Las armonías de sus temas son muy interesantes.

Sus composiciones le aportaron al tango la identidad porteña de esta música que hoy representa a la ciudad de Buenos Aires en el mundo.

Todos los grandes músicos han tocado alguna o varias de sus obras, y aun hoy se siguen tocando y suenan a recién compuestas. Algunos ejemplos son Aníbal Troilo, Horacio Salgán, Osvaldo Pugliese, Astor Piazzolla.
Osvaldo Pugliese compuso un tema dedicado a Arolas llamado “Para Eduardo Arolas”, lo mismo hizo Astor Piazzolla con su tema “Johann Sebastian Arolas”. También Sebastián Piana y León Benarós en el año 1951 le dedicaron la milonga “Recordando a Arolas”.

Solo vivió 32 años entre Buenos Aires, Montevideo y sus últimos años en Paris donde murió el 29 de septiembre de 1924 a las 18:55hs en el Hospital Bichat. El informe de su deceso decía tuberculosis pulmonar. Compuso más de cien obras entre tangos, valses y canciones camperas.

A algunos de sus tangos se les puso letra mucho tiempo después de compuestos, inclusive algunos después de fallecido Arolas.

Por ejemplo el tango ¡No! Compuesto por Arolas en 1920 posiblemente inspirado en la ruptura de él con Alice Lesage. Cadícamo hizo la letra y le cambió el título “Café de Barracas” y así fue grabado por Ángel D`Agostino con la voz de Tino García el 24 de julio de 1952. Otro ejemplo es su famoso tango “La cachila” estrenado por el propio Arolas en la ciudad de Montevideo en una de las “pensiones” (burdeles elegantes donde el tango era muy habitual) en 1921. Héctor Polito le puso letra muchos años después. También el tango “Moñito” dedicado a un caballo de carreras, también conocido como “Marrón glacé”. Héctor Negro le puso letra en 1975 y su temática no tiene que ver con Moñito el caballo de carreras.

Pascual Contursi y Arolas dedicaron la canción provinciana “Era linda mi gauchita” a “nuestros buenos amigos Gardel – Razzano afectuosamente”. La cantaron en muchas de sus actuaciones pero nunca la grabaron. El tango “La guitarrita” fue compuesto por Arolas en 1913 y versificado por Contursi en 1916 cambiando algo su melodía y re titulándolo “¡Que querés con esa cara!” En 1920 lo grabó Carlos Gardel.

Algunos de sus temas son: Comme il faut, La guitarrita, Derecho viejo, Buenos Aires, La cachila, ¡No!, Lágrimas, ¡Araca!, El Marne, Mishiadura, Retrechero, Colorao, Moñito, La cabrera, El rey de los bordoneos, Púas bravas, La trilla, Place Pigall, Rawson, Suipacha, Viborita, Papas calientes, Bataraz, Anatomía, y sus valses Notas del corazón, Tu sueño, Despedida, y canciones camperas, Era linda mi gauchita, A San Martín.

Eduardo Arolas fue un revolucionario del tango con sus composiciones, sus melodías, sus fraseos, sus armonías, y su enorme calidad como bandoneonista.

* Músico Cantautor Uruguayo

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