Cristina Volvio y Cambio

Por Lic. Pablo Kestelboim

El lunes 18 de noviembre pasado, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner retomó sus tareas, luego del reposo obligado que cumplió por orden de los médicos, tras la operación quirúrgica realizada. Allí, en la Casa Rosada, fue recibida por una ferviente columna de seguidores que aclamó su regreso con la esperanza de seguir adelante con el proyecto de un Estado Nacional inclusivo, iniciado hace más de una década.

Volvió Cristina y cambió su imagen, más relajada, de blanco, dejando el negro luto en el pasado cercano, para encarar renovada, y con la fuerza de una leona, los dos años últimos del mandato popular otorgado en el 2011. Porque va a necesitar estar con toda la firmeza y convicción necesaria para llevar adelante la profundización del proyecto de país, para todos sus compatriotas que aún no fueron alcanzados por la década ganada.

Volvió con cambios, porque al día siguiente de reasumir la jefatura de estado, dio un cambio de timón y designó a Jorge Capitanich, como nuevo jefe de gabinete. Éste asumió un rol protagónico inédito en esos últimas semanas, hablando todas las mañanas a la misma hora y en simultáneo, para todos los medios de comunicación, explicando y respondiendo cada pregunta solicitada sin ningún impedimento a los interlocutores de turno. Capitanich, último gobernador de la provincia de Chaco desde el año 2007 y político duro dentro de las estructuras del Partido Justicialista. Simbólicamente representa un modo de hacer política: dogmático.

Volvió Cristina, y como contrapeso a la figura del PJ ortodoxo, instaló en el sillón de la dirección económica del país a Axel Kicillof, hombre joven y académico, de alta exposición para el debate público identificado más a los sectores de la juventud militante del gobierno nacional. Los sectores más corporativos y poderosos de la economía lo miran con un lógico recelo al ver en él un continuador de la política distributiva y popular que comenzó con el gobierno de Néstor Kirchner. El nuevo titular de la cartera de hacienda es conocido por su férrea defensa del rol del Estado como regulador de la economía y en la actualidad, por el papel central que ocupo en el proceso de expropiación de las acciones de YPF. Los intelectuales orgánicos del liberalismo van a tener un nuevo blanco a quien descargar su furia antiestatista.

Volvió Cristina y con ella, el luchador incansable, Guillermo Moreno, el Secretario de Comercio Interior dio un paso al costado luego de años de batalla al frente de la cartera, amores y odios ganados, inevitables todos luego de enfrentarse cara a cara con las corporaciones económicas y políticas intocables durante tanto tiempo en Argentina. Su salida no fue por sus errores, sino por el desgaste propio de la enquina política desatada por sus funciones desplegadas.Su sucesor será Augusto Costa, hombre cercano a Axel Kicillof y continuador de las políticas públicas de Moreno en la batalla contra las corporaciones formadoras de precios en la economía nacional de los argentinos.

Alejado de los importantes cambios ministeriales fue nombrado a cargo de la Secretaria de Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR), que dejo vacante en su momento de la noche a la mañana Rafael Bielsa, el cura Juan Carlos Molina. Este hombre representante del clero en Argentina viene realizando tareas territoriales en el marco de la lucha contra el flagelo de la drogadependencia en los sectores más vulnerables de nuestro país. Tiene la tarea de dar un nuevo impulso al SEDRONAR para que enfoque su tarea en la prevención y acompañamiento de la población más sensible y dejar de lado la penosa tarea de reprimir y castigar a quienes son conusmidores/víctimas. Su nombramiento llega en consonancia luego que la conducción de la Iglesia Católica, a través de la Conferencia Episcopal diese estado público a un duro documento sobre “El Drama de la Droga y el Narcotráfico” en donde advierte de manera muy concreta sobre el avance de la droga y la violencia desatada por sus mercaderes en los barrios, en las provincias y extendiéndose por todo el territorio y puntualizando la falta de acción del Estado Argentino.

Y Cristina, cambió y redoblo la apuesta, le exigieron cambios y los dio; nombro a un miembro de la curia para dar la batalla que la misma institución le exigió que efectuara. Es importante resaltar que el nombramiento fue aplaudido por diversos sectores de la sociedad, incluyendo a Las Madres del Dolor y a sectores no oficialistas.
Con vínculo directo a la elección del titular del SEDRONAR llega como nueva Ministra de Seguridad María Cecilia Rodríguez (en reemplazo de Arturo Puricelli) con la impronta del trabajo territorial, cara a cara con el conflicto social como método de trabajo. Es conocida por su perfil progresista y activo hacia las necesidades insatisfechas de los más relegados en la escala social. Es seguro que va a tratar de imponer un nuevo concepto de lo que es la seguridad, con un sentido más amplio y global del término, más humano y democrático. Con la idea clara que la Institución la maneja la conducción política y no las fuerzas de seguridad.

Cabe pensar y analizar, cuáles serán las consecuencias de estos cambios, si son meramente de nombres, si son simbólicos, si son por un simple desgaste de algún ministro o son cambios más profundos que tienen que ver con cambiar la realidad de la Argentina para todos y todas. Sin retroceder ni vacilar.

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