Cooperativa Los Caracoles

Por Gimena Gonzalez-Eastoe*

Nuestra Cooperativa comenzó a formarse a mediados de 2012 con un objetivo que podría resumirse con la siguiente y conocida frase: “alcanzar el sueño de la casa propia”. El punto de partida quizás fue incierto, pero sabíamos que partíamos de dos premisas fundamentales: “la organización vence al tiempo” y “nadie se salva solo”. Teniendo en cuenta esto, decidimos hacer lo que suele ser más difícil: sacarnos los prejuicios y juntarnos, organizarnos e invitar a participar a los que, en iguales condiciones que nosotros, no habían podido acceder a un loteo social, a un plan de viviendas y cuanto menos a un crédito hipotecario.

Y porque nadie se salva solo, decidimos darnos una mano; tratar de ir aprendiendo conjuntamente, y ayudarnos a llegar todos al mismo tiempo. Por eso priorizamos muchas veces la presencia antes que las cuentas al día, porque el valor fundamental está puesto sobre la palabra, la acción y el compromiso con el otro; el otro que ha de ser pronto mi vecino.

El impulso de armar la Cooperativa de Viviendas tiene dos elementos en su origen: uno negativo, dado por el contexto provincial; y uno positivo, o al menos esperanzador, dado por el contexto nacional.

En la Provincia del Neuquén no se construyen viviendas desde los años 80, viviendas que hayan sido impulsadas desde la provincia. Hemos podido ver que Neuquén no tiene una planificación a futuro en términos urbanos; sino que los barrios más recientemente reconocidos son producto de tomas de terrenos posteriormente regularizadas. De manera que muchos de los que pertenecemos a esta Cooperativa hemos pasado por una experiencia similar, viendo que no teníamos posibilidades de acceder al techo digno de la mano del gobierno provincial.

Y, en opuesta sintonía, el gobierno nacional comenzó a impulsar la construcción como medio de movilidad social, manteniendo un impulso constante sobre la obra pública. Así lo muestra por ejemplo la puesta en marcha del plan PROCREAR, los créditos hipotecarios tanto del Banco Nación como del Banco Credicoop, las ayudas habitacionales brindadas desde el Ministerio de Desarrollo Social, etc. Son muestras claras de voluntad política para facilitar el acceso a la vivienda.

Frente a este escenario decidimos organizarnos bajo la figura de cooperativa, sin perder de vista que cualquier proyecto de esta magnitud requiere de tiempo, organización, planificación y sobre todo cooperación. Los resultados están a la vista y los vamos construyendo juntos. A menos de un año accedemos a los terrenos.

Contra todos los pronósticos, sin perder la paciencia, hemos subido muchísimos escalones y no precisamente a paso de caracol. Acceder a la tierra, a nuestro pedazo de tierra, a nuestro lugarcito en el mundo sólo es posible en un contexto colectivo, solidario, cooperativo. Sabiéndonos partícipes necesarios de los tiempos que se viven y marcando la diferencia en la última década.

Aún queda un largo camino, que los caracoles te invitamos a recorrer.

*Estudiante Profesorado de Historia de la UNCO

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