Chile y La Segunda Vuelta

Por Victor Yañez

América Latina confiaba y deseaba la victoria de Michelle Bachelet. El domingo pasado fue consagrada en segunda vuelta y por amplia mayoría, la candidata de Nueva Mayoría. Como era de esperarse, Bachelet consiguió ser la de mayor caudal de votos. La candidata de la derecha Evelyn Mattei quedó en segundo lugar a 20 puntos de distancia.

Mattei logró ser la candidata de la derecha, luego de una interna llena de idas y vueltas en el seno de la ex Renovación Nacional, conglomerado que nuclea a la mayoría de los partidos de derecha chilenos. No obstante, si se toma en consideración que una parte importante de la población aun reivindica la figura de Pinochet, no resulta tan descabellado que Mattei, una ferviente pinochetista e hija del general que se mira como el principal sospechoso de haber asesinado al padre de Bachelet, llegase casi con lo justo a una segunda instancia, pese a los conflictos internos de la derecha (acompañados por un descrédito cada vez mayor de la figura del actual presidente Piñera) sumados al crecimiento electoral de candidatos independientes de espacios mayoritariamente proclamados de centro izquierda.

La prensa hegemónica chilena e internacional no tardó en salir a fustigar a Bachelet y a la centroizquierda por lo que consideran un éxito demasiado relativo, ya que el hecho de que la candidata de Nueva Mayoría no ganara en primera vuelta ha sido presentado como un signo de debilidad de su futuro gobierno. Si bien esta visión no tiene en cuenta el alto porcentaje de votos que obtuvo (más del 60%) ni el amplio margen con la derechista Mattei, es cierto que al no ganar en primera vuelta su espacio político no contará con mayoría absoluta en el parlamento, hecho que dificultará, de mantenerse los bloques como se imagina quedarán, las modificación de temas urgentes de agenda, como es la reforma tributaria, reforma que aumentaría la recaudación impositiva directamente de las grandes corporaciones. Lo que los medios concentrados no mencionan es que con este panorama virtual de parlamentarios electos sí se consigue el quórum para uno de los más anhelados proyectos de la progresía chilena: la reforma educativa.

La Nueva Política

Esta situación auspiciosa, esta posibilidad de conseguir la educación con acceso igualitario en uno de los países que mantienen el sistema privado como estandarte ha sido posible gracias a la militancia de los sectores estudiantiles que en estas elecciones han conseguido ganar representación en el Congreso de la mano de cuatro ex líderes del movimiento estudiantil: Camila Vallejo, Giorgio Jackson, Karol Cariola y Gabriel Boric.

Camila Vallejo es, sin dudas, la referente más conocida de los cuatro candidatos electos. Ex presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, ha sido uno de los cuadros políticos más importantes surgidos en los últimos años de la izquierda chilena y latinoamericana. Esto se vio reflejado en las urnas, al conseguir casi el 44% en la comuna de La Florida. Jackson, por su parte, tiene el mérito de haber sido referente estudiantil en la Universidad Católica, tal vez la casa de estudios más conservadora de Chile. Logró más del 48% de los votos. Cariola fue presidenta de de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción y al igual que Vallejo proviene de las filas del Partido Comunista. Consiguió el 37% de los votos en su comuna.

Estos tres jóvenes lograron el apoyo de la Nueva Mayoría, y tal vez signifique la victoria más importante de ese espacio: la concreción de un recambio en el espacio político que atienda las demandas sociales y políticas de la juventud en Chile. Su ascenso al parlamento es claro síntoma de la exigencia por parte del progresismo chileno de cambios estructurales en los espacios políticos, ya que desde el retorno a la democracia han estado esperando una radicalización mayor a la hora de atender reivindicaciones que se han hecho esperar más de lo pensado.
Mención especial merece el caso de Gabriel Boric, que al conseguir un escaño en Punta Arenas, se convirtió en el único de los cuatro ex líderes estudiantiles electo fuera de Santiago y que se encuentra afuera del espacio de la Nueva Mayoría. Boric pugna por la autonomía, sin embargo no descarta un acercamiento por parte de su espacio con el de Bachelet en el parlamento.
El panorama político chileno está en una etapa de clara transformación. Aún falta para saber cuan profundas serán las reformas de Michelle Bachelet, inevitable ganadora de la segunda vuelta. La participación de nuevas figuras dentro de la izquierda chilena, sumadas al descontento cada vez mayor de las chilenas y los chilenos con la derecha puede significar poder llevar a cabo reformas más radicales que los anteriores gobiernos de centroizquierda post golpe de Estado (de los que formó la propia Bachelet) no supieron o no quisieron resolver.

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