Cambiemos en la cuestión Malvinas

El cambio de gobierno nacional ha significado un giro de 180º no solo en los aspectos de política interna, sino también en los asuntos exteriores del país.

El acercamiento a las potencias occidentales incluyó, esta última semana, un nuevo capítulo con la declaración conjunta que el martes 13 dieron a conocer nuestra canciller Susana Malcorra y el vicecanciller británico y encargado en Asuntos de América Latina, Alan Duncan, sobre temas referidos a Malvinas.

La misma es prácticamente a medida de los intereses británicos e isleños dado que, como primer punto, no se hace alusión al tema de la soberanía y obvia la tradicional protesta argentina contra la base militar de la OTAN que el Reino Unido mantiene allí en clara violación a las resoluciones de las Naciones Unidas.

En segundo lugar, según indica el comunicado, Argentina removería todos los obstáculos para la explotación de los recursos naturales, renovables y no renovables. De esta forma, se avanza en la explotación ilegal de los recursos pesqueros y petroleros, y se aspira a un joint-venture argentino-británico de exploración de petróleo en las aguas circundantes. Esta última política es muy similar al acuerdo que Guido Di Tella realizó en 1995 con el Reino Unido y que en 2007 Néstor Kirchner dejó sin efecto debido a las reiteradas y abusivas violaciones del entendimiento bilateral por parte de los británicos.

Recordemos que en la actualidad la legislación nacional tanto en materia de pesca como en hidrocarburos, penaliza a las empresas que actúen en territorio argentino sin permiso previo incluyendo lógicamente a las islas. A su vez, la declaración desconoce lo establecido por Naciones Unidas sobre la explotación de recursos naturales en zonas en litigio. Pero lo más curioso aún, es que Malcorra, aspirante a la Secretaría General de la ONU, también desestima esa recomendación.

En uno de los 10 puntos, también se habla de la posibilidad de sumar un segundo vuelo desde el continente (con escala en Buenos Aires seguramente) a las Malvinas, duplicando de dos a cuatro las escalas mensuales en el territorio continental argentino.

Por último, un aspecto positivo que se señala en el comunicado, es que se avanzará en concretar el reclamo que se viene realizando desde años atrás, a pedido de los familiares, de poder identificar, con la colaboración de la Cruz Roja, los restos de soldados argentinos que se encuentran en el cementerio de Darwin como NN.

A pesar de esta última cuestión, la declaración conjunta es un retroceso y esconde detrás de una política de acercamiento y una muy dudosa “agenda positiva”, un intento de al menos neutralizar el reclamo de soberanía por parte de nuestro país otorgándoles amplios beneficios económicos y de conectividad a los isleños.

 

Por Valentín Steimbreger

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