Caer y levantarse en la Educación Pública

Por Oriana Nahuelquin*

Ahogo presupuestario, recorte de programas, becas insuficientes y retrasadas, obras ya licitadas que se encuentran frenadas o no han comenzado, salarios congelados, e investigaciones suspendidas. El ajuste de Cambiemos sobre la educación pública, en sus distintas aristas no es un hecho aislado, en un contexto nacional de inflación, ajuste, acuerdo con el FMI y un dólar que parece no tener techo, el desfinanciamiento en la educación pública no es más que otro punto en la receta neoliberal.
Tras semanas de lucha invisibilizada por los medios hegemónicos de comunicación, las 57 universidades que no han empezados aún sus cuatrimestres, hoy se hacen sentir con protestas masivas que se multiplican a lo largo de todo el país. En Neuquén, a las 10.30hs se concentrará la comunidad educativa en el Playón Central (Buenos Aires 1400) para movilizarse en el marco de la #MarchaNacional en Defensa de la Universidad Pública.

Mientras el oficialismo se ocupa de desacreditar los reclamos del sector docente y el estudiantado, sosteniendo que el presupuesto universitario es “muy bueno”, que los salarios les han “ganado a los incrementos de precios” y que sobran docentes; en 2017 los fondos para el Desarrollo de la Educación Superior fueron 89.891 millones, y en 2018 de 111 mil millones, un 20% más, es decir, un aumento equivalente a la inflación de los primeros siete meses del año. De ese monto, ya se recortaron más de 4000 millones de pesos.

En tanto, en nuestra región la Universidad Nacional del Comahue necesita para mantenerse en funcionamiento, sin problemas, 3294 millones de pesos durante 2018. Sin embargo, Nación, que desestima la declaración de emergencia edilicia y presupuestaria, asignó 2068 millones de pesos, nos referimos a un 37 por ciento menos.
Recordemos que el mismo gobierno que hoy desfinancia la educación pública, es aquel que intentó mantener un acuerdo con una cadena internacional de comida rápida, para la incorporación de jóvenes por un salario menor al mínimo vital y móvil. Y que, cuando recibimos del oficialismo frases como “qué es esto de universidades por todos lados?”, o la inolvidable “…terrible inequidad entre aquel que puede ir a una escuela privada versus aquel que tiene que caer en la escuela pública“- en la boca del presidente de Nación.
En la misma sintonía se expresó en su momento la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal “Nadie que nace en la pobreza en la Argentina hoy llega a la universidad”.
Debemos entender que no se trata de desaciertos políticos, sino de la más pura manifestación del plan de gobierno, que se expresa en favor de los privilegiados. Contra el que la sociedad toda debe manifestarse, exigiendo el cumplimiento de la responsabilidad indelegable y principal del Estado de sustentar y garantizar el funcionamiento de las Universidades públicas, considerando a la educación superior un bien público y un derecho humano, del que ningún ciudadano puede verse privado.

 

*Estudiante de la Facultad de Derecho – UNCo

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