A diez días de las PASO, la campaña avanza en Neuquén

El domingo 13 de agosto se realizarán las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias en todo el país para renovar parte del Poder Legislativo. Según el gobierno nacional y los grandes medios, una pérdida de tiempo que repercutirá negativamente en las cuentas del Estado. Según sectores de la oposición y la ciudadanía de a pie, una suerte de encuesta nacional que dará un panorama a reacomodarse en octubre. (Foto Minuto Neuquén)

Neuquén no será ajena a la contienda. En nuestra provincia la puja pareciera dividirse en tres: el MPN, Cambiemos y el Frente Neuquino. Más atrás aparecen el FPV-PJ, Libres del Sur y la izquierda. En este sentido, las proyecciones actuales muestran una ruptura con la tradicional polarización bipartidista en el que las diputaciones se repartían dos a una, o una y una, entre las fuerzas mayoritarias. El escenario neuquino repartiría las tres bancas en juego de manera equitativa; Chani Sapag, David Schlereth y Ramón Rioseco obtendrían los números necesarios para asumir en diciembre.

No obstante este panorama, el análisis de cada sector y candidato muestra particularidades que, en algunos casos, se reproducen en todo el territorio nacional. El caso más claro es el de Cambiemos, cuyo sello tiene mucho más peso que la mayoría de sus candidatos. Las encuestas muestran notables variaciones cuando a la ciudadanía se le pregunta por el partido y no por el representante. David Schlereth es un personaje desconocido en la provincia. No es casual que sea el intendente capitalino, Horacio Quiroga, el que esté al frente de la campaña. Misma situación se da en la provincia de Buenos Aires, en donde la gobernadora Vidal aparece en todos los spots y actos. Incluso el mismo Macri recorre todas las provincias poniendo por encima de todo al sello partidario.

Por su parte, el MPN debió recurrir nuevamente al apellido Sapag, apelando a la memoria del mito popular con un único objetivo: no perder ninguna de las dos bancas que pone en juego. El discurso del gobernador Gutiérrez se acomoda en forma constante con el del gobierno nacional. Es cierto que este ha sido un recurso histórico del partido provincial, pero el notorio viraje hacia la derecha (por caso, el apoyo concreto a la flexibilización laboral) pareciera ser parte de un intento de quitarle votos al candidato quiroguista.

Ramón Rioseco viene de una gran elección a gobernador en 2015. Sin embargo, sus idas y venidas tanto con el macrismo como con el kirchnerismo y el PJ en una ambivalencia ideológica peligrosísima, socaba su imagen al presentarse más como un candidato maquiavélico que como un representante fidedigno de los intereses neuquinos. Es allí donde las chances de Darío Martínez, exponente de Unión Ciudadana (FPV-PJ), parecieran crecer. Los votantes del progresismo que vieron en su momento con buenos ojos al dirigente de Cutral Co, hoy pueden sumar un buen caudal al peronismo neuquino.

Probablemente, los resultados de las elecciones de octubre difieran de las de agosto. Cómo se resuelva la contienda en provincia de Buenos Aires influirá en todo el país. Un triunfo contundente de Cristina Kirchner puede darle fuerzas al proyecto que gobernó hasta diciembre de 2015. Y esta división tripartita que asoma en Neuquén puede quebrarse y sumar a Martínez en la pelea concreta por una banca.

Restan diez días para las PASO y lo que de allí derive puede modificar lo que hasta hoy parece cerrado.

Por Emilio Cortese

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