Película del sábado: La Dictadura Perfecta

La Dictadura Perfecta es un relato mexicano del genero comedia sátira política del año 2014, dirigido y producido por Luis Estrada, hijo del famoso director José “el Perro” Estrada, que cuenta del poder que los medios dominantes tienen sobre la opinión pública. La producción además cuenta con el guión escrito por el mismo Luis en colaboración con Jaime Sanpietro.

La película inicia con un escándalo presidencial. El primer mandatario mexicano es protagonista de un exabrupto racial en una visita del embajador estadounidense. El incidente estalla en las redes y en la opinión pública, por lo que el Jefe de Estado se ve obligado a apelar a sus contactos en los grandes medios para generar una cortina de humo que haga olvidar sus poco felices dichos. Desde la televisora más grande del país la solución es simple: el noticiero estelar “24 hs en 30 minutos” hará de los crímenes del gobernador Carmelo Vargas (Damián Alcázar) y su vinculación con un conocido narcotraficante, el eje central de su programa informativo mas visto por el pueblo azteca, desviando del foco al presidente.

Pero los perros de prensa no responden a otro amo más que a sus propios intereses y, verdad a un lado, son contratados por el mismo Carmelo Vargas para limpiar su imagen. Carlos Rojo (Alfonso Herrera), productor de la cadena TV MX y Ricardo Díaz (Osvaldo Benavides), reportero estrella del noticiero viajan al Estado del corrupto gobernador para “mostrarle al público el progreso y las obras realizadas bajo su mandato”. En su llegada, los mediáticos se encuentran con el desafío de maquillar la realidad y recurrirán al drama para lograrlo. Utilizando el secuestro de dos niñas en el territorio, usarán la noticia para desviar la atención y, trabajando en conjunto con la gobernación, manipular la opinión pública sobre la imagen de Carmelo Vargas.

La producción es a la vez cómica y trágica ya que de manera jocosa nos recuerda la capacidad de daño que tienen los medios que están al servicio de los poderes concentrados y cómo pueden marcar agenda en la vida de las personas tergiversando su percepción de la realidad. En tiempos en los que en Argentina, a diferencia de años pasados en los que el Estado se enfrentó a los monopolios informativos, el poder ejecutivo cuenta con un blindaje mediático que le garantiza impunidad y a la vez pasividad de la mayoría de la población, La Dictadura Perfecta intenta hacernos dudar y cuestionar las intenciones, veracidad y direccionalidad de lo que supuestos “periodistas independientes” nos presentan como información objetiva, ocultando la crisis económica, la caída del poder adquisitivo y el estado de represión que vivimos día a día.

 

Por Diego Salas

diegosalas@manoamanonoticias.com.ar

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