A río revuelto…

Las últimas semanas muestran un FPV – Partido Justicialista sumido en una fuerte crisis interna. La misma tiene sus bases, a diferencia de lo que plantean los medios hegemónicos, en la alianza de algunos sectores del peronismo con el oficialismo. Varios gobernadores, como Urtubey, vienen demostrando desde hace meses su predilección por el neoliberalismo vigente, mostrando su verdadera cara. Otros, y de forma más sorpresiva, comienzan a acomodarse según sus prioridades coyunturales. En este caso sí es verdad que la detención de un delincuente como José López influyó en algunas decisiones pero si uno rasca un poco sabrá que, en realidad, todos se mueven por la bolsa que propone Macri.

En este sentido, Gioja comenzó a diferenciarse de la conducción de Cristina. La coincidencia de la aprobación de la Ley Ómnibus con el apoyo de diputados y senadores del justicialismo no es casualidad. La alianza que sostenía al Frente para la Victoria cruje por errores propios pero, principalmente, por vanidades oligárquicas y cuñas oficialistas que hacen mella en una unidad fundamental en extremo endeble. Para colmo, quienes siempre se llamaron el ala izquierda del kirchnerismo, como el Movimiento Evita, demostraron estar más cómodos fuera de la unidad para que no les salpique el barro de la política cotidiana, dando cátedra de aquella idea de cuál es el animal que primero abandona el barco cuando se hunde.

En estos días se conoció el nuevo esquema de reparto de transferencias discrecionales que lleva adelante el gobierno nacional. El dinero, que se distribuye en forma arbitraria según el interés del poder ejecutivo, llegó a provincias clave en las votaciones del Congreso. San Juan, Salta, La Pampa, Río Negro, se encuentran entre las provincias más beneficiadas. Y ayer, bajo la excusa de defender los intereses provinciales, votaron a favor, en líneas generales, de la Ley Ómnibus que da vía libre al blanqueo de capitales y a la venta de acciones de la Anses.

La resistencia de sólo nueve senadores directos del FPV muestra que el kirchnerismo debe reorganizarse en forma urgente, con una conductora más presente para que no existan dudas sobre su rol, y hacer carne esa máxima de Perón que afirmaba que los peronistas, cuando se pelean, se están reproduciendo.

 

Ganancia de neoliberales

Los problemas que sufre el peronismo han instalado una crisis compleja. La Liga de Gobernadores, siempre acomodados según los vientos del poder, se enfrenta a la conducción por sentir popular de Cristina y a otro sector, pequeño pero clave, comandado por exfuncionarios como Bossio. Ante esta situación quien mejor sale parado es el oficialismo berreta con sus globos desinflados acordes a las consecuencias de sus políticas económicas.

Lo interesante del momento político es que hoy el macrismo no tiene la necesidad de mostrar resultados positivos de sus medidas para revitalizar su gestión en las elecciones de 2017. Con la venia de un espacio importante del poder judicial, más los grandes grupos de comunicación, han instalado una persecución que profundizó aún más las divisiones al interior del PJ y de la alianza FPV.

El macrismo, ni lerdo ni perezoso, se apoya sobre esta situación y deja que hagan los poderes fácticos. Mientras, se organiza territorialmente a través de dos estrategias, una nueva y otra vieja. La de siempre es utilizar el armado nacional de la UCR como trampolín. La compra de humo y la conformidad con migajas ya no sorprende en el viejo partido del caudillo Yrigoyen.

La novedad se instala en la decisión de lanzar a los ministros como potenciales candidatos. Según se supo durante los últimos días, el ministro Marcos Peña dio la orden de conformar las mesas en todas las provincias de acá a sesenta días a la par de ir midiendo figuras como el ministro Frigerio. En este sentido, extraña la posición de los medios hegemónicos y la ausencia de acusaciones tales como “candidatura testimonial” que tanto se chillaba hace algunos años atrás. Sorprende, principalmente, cuando muchos de estas figuritas del gobierno nacional están más para la jubilación o el destierro que para el premio de un espacio legislativo si analizamos las consecuencias de su accionar.

 

Por Emilio Cortese

corteseemilio@manoamanonoticias.com.ar

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